La Coctelera

El Guionista Hastiado

"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en 8 semanas os mostraré a los 3 tipos más nerviosos que hayáis visto". Groucho Marx

Categoría: Comedia

24 Octubre 2009

Viejos nuevos cómicos

El pasado lunes 19 tuve la oportunidad de acudir al espectáculo "10 cómicos 10" en el teatro Coliseum de Madrid, evento organizado por la gente de Paramount Comedy, con quienes tengo la fortuna de colaborar desde hace un tiempo.

Se trataba de juntar a diez de los mejores cómicos de Paramount y dejarles brillar a cada uno sobre el escenario durante unos diez minutos. No podía fallar. El público -que agotó las entradas semanas antes- disfrutó y aplaudió como si no hubiera mañana. Pero, aparte de la diversión que estaba asegurada de antemano, el espectáculo ofrecía un magnífico ejercicio de observación, una oportunidad única para confrontar a diez buenos monologuistas y observar sus diferentes maneras de enfrentarse a la comedia, sus variados recursos y estilos humorísticos, y las reacciones del público ante ellos.

Si algo tenían en común los diez cómicos es su inapelable dominio de escenario. Todos ellos se han bregado a lo largo de los años en actuaciones grandes y pequeñas, con públicos provincianos y galas televisivas, en salas ad hoc y tugurios de mínima expresión. Han podido perfeccionar sus pausas, sus gestos, sus mejores chistes. Es la única manera de crecer como cómico: entrenarse y pulir, descubrir lo que funciona y lo que no, y, sobretodo, encontrar el estilo y la personalidad propia, algo de lo que ya hablé en su día a propósito del libro en el que Woody Allen dejaba caer esta sentencia: "...los chistes se convierten en el medio que tiene el humorista de exteriorizar una personalidad o una actitud. [...] De lo que uno se ríe en todo momento es del personaje".

Los diez cómicos han logrado esto, consciente o inconscientemente: crear un personaje. El público, así, les reconoce, se siente concernido por lo que cuentan, y disfruta con ellos.

Es difícil plantear escalafones, pero diré que me gustó Raúl Cimas, el único que se atrevió a hacer su monólogo sin gritar y sin hacer aspavientos cada diez segundos. Sus únicas armas fueron un texto original que iba más allá del tópico esperable, una sinceridad brutal en su exposición, y un gran dominio del tempo. Quizá no fue el más aplaudido, pero en mi opinión demostró que es muy digno de su oficio.

También me reí mucho y bien con David Navarro, Iñaki Urrutia, Toni Moog o Joaquín Reyes (quizá no es su mejor noche, pero aun así). Aunque quizá mi gran sorpresa de la velada llegó de la mano de Ignatius Farray, un friki como la copa de un pino del que me habían hablado, pero al que todavía no había visto en acción. Es el más "diferente" de todos. Es caótico, cáustico, rayano en lo absurdo e incluso en lo desagradable en ciertos momentos. Pero es el único que consigue ir un poco más allá del monólogo consabido y abordar asuntos sociales o políticos, más trascendentes, mezclando denuncia, ironía y surrealismo. Salvando las distancias, recuerda un poco al estilo de Kauffman. Ignatius tuvo el que para mí fue el mejor chiste de la noche: "¿Recordáis aquel anuncio contra el aborto que confrontaba una foto de un bebé con la de un lince? Denunciaban que los linces en España están más protegidos que los bebés... Y tenían razón: yo todavía no he visto a ningún cura follarse a un lince".

Tal vez, si algo hay que achacarles a algunos de estos "Nuevos" Cómicos, es que algunos de sus textos se han quedado un poco viejos, no sólo por lo repetidos, sino también en lo que respecta al tono. Todos los monólogos funcionaron bien, las mandíbulas del público trabajaron duro toda la noche, pero mis deseos personales -egoísta que es uno- me llevan a considerar que tal vez sería posible que el oficio incontestable de muchos de estos profesionales se pusiera al servicio de una comedia que fuera más allá de los chistes de pajas, suegras y abrefáciles, que tuviera más inteligencia y compromiso en los textos, y abrir una veta que hace décadas que se descubrió en EEUU, donde la tradición de "Stand up" es mucho más dilatada y tiene mucho más que ver con cosas que no son única y estrictamente chistes.

Durante la actuación de Don Mauro, uno de los cómicos más básicos de la noche, un compañero guionista que me acompañaba se revolvió en su butaca y dijo "joder, ya sólo le falta hacer chistes de pedos". Y, efectivamente, segundos después el cómico inició una sesuda disquisición sobre el mundo de los pedos en ascensores. No lo critico, oigan, bastante duro es ya subirse ahí arriba -y de hecho recibió tantos aplausos, o más, que el resto- pero mis preferencias personales tienen otras inclinaciones algo menos prosaicas, llámenme snob si quieren (me quedaría tranquilo, no es lo peor que podrían llamarme).

Paramount Comedy introdujo el "Stand Up" como formato televisivo en España hace una década. Lo echó a andar, le cambió los pañales, le aportó dignidad y creó una escuela de cómicos que van a ser el referente del humor nacional durante décadas (algunos ya lo son). Paramount, además, supo mantenerse firme ante la fiebre monologoica de "El club de la Comedia", con sus descafeinados, atildados y burguesitos chistes, una contracorriente facilona y prefabricada que, por suerte, parece haber pasado a mejor historia.

El monólogo es un arte muy, muy difícil. Un buen cómico debe tener fuerza, debe tener rabia, mala ostia, coraje y cojones. Sí. El asunto es que además debería tener inteligencia y trabajo detrás, porque si no toda esa garra se puede diluir en un lenguaje de insultos y pedorretas y lugares comunes, recursos efectivos -fáciles- ante un público manso, pero que a la larga no perduran.

De todas formas yo opino que, para llevar tan poco tiempo entre nosotros, el monólogo español está en forma, y que seguramente va a tener una progresión imparable, gracias al esfuerzo de gente como la de Paramount Comedy, o dignos defensores del género como Buenafuente. Y estoy convencido de que el público está perfectamente preparado para entender que la capacidad de hacer comedia yendo más allá y ahondando en lo profundo del alma humana y de las maldades y defectos de los hombres y los absurdos de la sociedad en la que nos organizamos, es lo que distingue, a la postre, a un buen cómico de un auténtico genio del humor. Y si no, acuérdense de Gila.

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21 Octubre 2009

Incunables

Antes de nada, discúlpenme mi demora en la publicación, pero una mudanza inapelable me ha robado más tiempo, recursos y esfuerzo del que me hubiera gustado. Son cosas cansinas las mudanzas, pero tienen también sus beneficios, como el de reencontrarse con todas esas porquerías que quedaron relegadas a la oscuridad de los fondos de los cajones y los huecos perdidos tras los armarios.

Esos encuentros, a veces, le devuelven a uno trocitos de pasado que ya nadie recordaba, vestigios de aquello de lo que venimos y que a veces nos explican, un poquito, por qué somos tan imbéciles como somos.

Permítanme que desde mi fortaleza de cajas de cartón les obsequie con un texto arrugadito y momificado que encontré hace unos días perdido entre ingentes cantidades de papel desaprovechado. Es una especie de relato cómico que escribí a la tierna edad de 18 años, cuando me gustaba el humor surrealista y leía mucho a Groucho y quería llegar a ser un guionista gracioso o, en su defecto, un poco astronauta. En lo que he quedado al final.

Lo que me ha llamado la atención del texto -aparte de los torpes, ingenuos intentos de descubrir los mecanismos del humor y de alguna idea adelantada de lo que sería "Lost"- es que lo que imaginé que rodeaba al trabajo de los guionistas no estaba tan lejos de la locura real que años después descubriría.

Sean indulgentes...


"Como escribir una serie de televisión de éxito"
Diario de un guionista.

10:35 AM- Después de la habitual partida de insultos cruzados, los guionistas inician la primera reunión destinada a crear el producto televisivo definitivo, la serie más perfecta jamás escrita. Hay talento, hay dinero, en la calle llueve y la que gente que prefiere calcetines secos se queda en el sofá de casa, así que es el momento idóneo para emprender nuevos proyectos o pelar naranjas.

10:36 AM-Antes de nada, el productor comunica a su equipo cuáles serán las condiciones económicas del proyecto: sólo cobrarán en metálico en caso de que la serie alcance el 87% de audiencia al menos en un 53%. De no ser así, tendrán que conformarse con los pasteles de fresa que ha preparado la madre del coproductor o, en su defecto, con el agujero de un poncho mexicano. Los guionistas saltan de alegría porque han comido ancas de camello. El camello estaba cansado así que no saltan mucho rato.

11:09 AM- Una vez tranquilos, dan comienzo a la lluvia de ideas, o "lluvia de cerebros", como se dice en inglés. La lluvia empieza suave con leves rachas de un viento sarcástico, y casi se puede uno imaginar a las niñas correteando por la hierba alegremente, pero pronto la situación empeora, hay bajas presiones, sobretodo del patrocinador, hasta que la llovizna se convierte en una tempestad y tienen que protegerse bajo un trozo de sentido del humor que uno de ellos ha traído en previsión de algo que no acertaba a concretar. Al auxiliar de dirección no le da tiempo de ponerse a cubierto; le cae en la cabeza una idea que trata de una típica familia africana con elefantes y cataratas y baobabs arcanos de gran nobleza, y muere en el acto y totalmente. El resto lo considera un buen punto de giro y pasan al segundo acto.

12:12 AM- Desean dar con una idea original, así que de inmediato se ponen a revisar los clásicos. Rechazan a Edipo por considerarlo demasiado complejo, pero de sus aventuras y correrías extraen una conclusión fundamental: una obra de éxito no puede incluir un sexo cualquiera: cuanto más malabarístico y morboso, mejor. Partiendo de esta base, se fuman un pitillo y se estiran la goma de la ropa interior. Deciden que los personajes serán hombres o mujeres, aunque lo dejan pendiente de una próxima revisión. El detonante del primer capítulo se debate entre:
a) Una carga de dinamita.
b) Un polvo salvaje con una carga de dinamita.
c) Un zapato demasiado estrecho (este último se rechaza por temor a encontrarse con la horma).

13:15- La cosa avanza, se mastica el optimismo en el aire, aunque tiene algunos tropezones y los guionistas se distraen con el ruido de las caídas.

16:54- Después de comer, el documentalista propone que la serie transcurra en alguna isla perdida del Pacífico, a ser posible donde no haga falta demasiada ropa. Ellos admiran su espíritu de trabajo, pero le despiden fulminantemente. Poco sospechan que, para vengarse, él les cambiará la altura de las sillas y acabará con todas las provisiones de grapas.

17:35- Cuando el primer guión está terminado y listo para ser interpretado, uno de los guionistas más tiquismiquis repara en que han concentrado tanta atención en los personajes que se les ha olvidado incluir también una historia.

17:36- Crisis.

17:38- El productor llama a su contable y le pide amablemente que se suicide y deje una nota explicando que el dinero que robó era para comprarle un saxofón a su foca de compañía. Por supuesto, antes debe meter toda la pasta en un maletín vulgar -de los que no se pueden llevar a la otra vida- y escribir encima el nombre del productor con tiza indeleble.

18:05- Los guionistas corren de un lado a otro esperando adelgazar un poco. Uno de ellos cree que es Napoleón y conquista el cuarto de las escobas. Esto es normal en un equipo de guionistas, suelen ser gente imaginativa e imbécil que se creen graciosos.

18:33- Cuando todo se daba por perdido, un actor que pasaba por ahí estornuda y eso basta para que todos se miren entre ellos y comprendan. Se ponen a escribir inmediatamente. Esta vez no olvidarán la historia. Napoleón se empeña en que tiene que haber miríadas de soldados desangrándose tres veces por capítulo. Es una buena idea, porque les sobra sangre de una producción anterior en la que el actor, nervioso por recordar el texto, olvidó que no tenía que saltar del edificio. El problema es que no consiguen hacerlo encajar con la carga de dinamita, así que despiden a Napoleón, que se queda mirando el mar desde su torre de bolas de papel.

19:56- Finalmente, los supervivientes a la crisis terminan la primera versión del guión, que queda más o menos como sigue: "Dos hombres deciden montar una empresa. Explota una carga de dinamita. No se sabe de qué es la empresa, se mantendrá en secreto hasta el último capítulo, para mantener el suspense. Mientras trabajan, contratan a decenas de mujeres que nunca se desnudan hasta haber dicho las palabras "el ajedrez es un juego solitario". De este modo, en cuanto una chica bonita saca el tema del deporte, los televidentes ya están generando testosterona como para satisfacer setenta veces a la estatua de la libertad en uno de sus días fértiles. Al final del primer capítulo, en el que ya han quedado claros los aspectos más importantes de la serie, ponen un partido de fútbol y dos políticos se insultan mientras música de Bach acompaña los títulos de crédito".

20:07- Después de explicarle la idea al productor, éste debe ser hospitalizado. Nadie sabe si es porque no le ha gustado la idea o porque se cortado un brazo con el abrecartas cuando intentaba forzar la tapa de una lata de calamares. El caso es que, al no haber nadie que vigile, la serie sigue adelante, con el incentivo de que ahora los guionistas pueden introducir cuantas ideas quieran sin ningún tipo de cortapisas. Uno de ellos introduce una historia de su infancia en la que se narran sus aventuras con una cuchilla de afeitar. Otro, incluye una historia de su infancia en la que un niño bebe tequila y luego compra Toledo con monedas antiguas. Otro habla de la infancia de un amigo suyo porque su propia infancia es una mierda.

Por supuesto, la serie es un éxito, aunque no la ve nadie. Gana la sopa de oro a la mejor producción del Asilo de Jóvenes Militares, y el Beneplácito de Plata de la Crítica Influenciable por su contribución al uso del cinturón de seguridad. En las universidades algunos individuos sin identificar hacen el amor sin preservativo. Podría parecer que esto no tiene ninguna conexión con nuestro asunto, pero es que tampoco tienen pareja con la que acostarse, lo que hace su tarea tremendamente meritoria. El embajador de Hungría en El Cairo se ríe mucho con el primer capítulo. Sale en todos los periódicos, aunque los columnistas, equivocadamente, achacan su risa a los millones que ha amasado revendiendo boletos de "rasca y gana".

Al final, el esfuerzo ha merecido la pena. El productor ejecutivo se ha divorciado, pero eso no evita que se pegue un tiro. Todos lamentan la pérdida del cadáver, que cayó rodando por la ladera de una planicie hasta hundirse en alguna piscina de nuevos ricos que estaban de vacaciones. Un triste final para un productor acostumbrado a grandes fiestas. Lo entierran con honores de muerto y lo honran durante el almuerzo. Por unanimidad y por dinero, deciden hacer una serie que cuente su vida desde el nacimiento hasta su primera papilla, exceptuando aquel episodio con la mermelada y el perro. Y, así, la vida sigue.

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27 Agosto 2009

Ovnis

- Hola, ¿qué buscas?

- ¿Para pedir un permiso de rodaje?

- Pasa, pasa, es por aquí. Déjame tu DNI. (Lo coge. Mientras apunta los datos). Llegas un poco justo de tiempo, la oficina cierra a la una.

- Es que es imposible aparcar por aquí. He estado venga a dar vueltas y al final he dejado el coche en el quinto pino.

- Sí es difícil, sí... ¿Y qué vas a rodar?

- Un cortometraje.

-  ¿De qué va?

- Eeeeeh... Nada, es muy sencillo. Un chico y una chica que se conocen y eso...

- Que sea sencillo no significa que sea malo.

- No...

- ¿Y tú eres el director?

- Sí.

- Así que eres creativo, ¿eh?

- Más o menos. Lo intento.

- Yo soy creativo. Lo que pasa es que no sé escribir guiones.

-  Bueno, eso se aprende. Cualquiera con un poco de imaginación puede escribir guiones.

- Yo soy creativo. Soy creativo, de verdad. Mira, métete en youtube, y pon "Ovnis Madrid España".

- ¿"Onlys Madrid España?"

- No, no, "ovnis". Objetos voladores.

- Ah, Ovnis... Claro.

- (Manteniendo el DNI en la mano) Pon "Ovnis Madrid España" en Youtube. Tengo ya diecisiete vídeos de ovnis que he grabado. Diecisiete.

- ¿Diecisiete?

- Diecisiete. A lo mejor los ves y no te lo crees. Que hay mucha gente que no se lo cree.

- Ya, sí...

- Hay de varios tipos. Y algunos tripulados, ¿eh? Que no es que se vea al alienígena ahí en la ventanilla, pero que son tripulados porque van en una dirección, se detienen, cambian de rumbo...

- Ahá...

- Están las típicas bolas de luz, que han sido vistas en otros sitios el mismo día, y luego hay otros distintos. Tengo ya diecisiete vídeos. Bueno, menos uno que no es mío.

- Ya. Y... esto... ¿dónde tengo que ir ahora?

- Sube a la tercera planta. (Dándole el DNI) No te entretengo que llegas justo.

- Gracias. Por el ascensor, ¿no?

- Sí. Ahí a la vuelta. Suerte con el corto.

- Gracias.

- ¡"Ovnis España Madrid"!

- ¡Sí!

Ovnis España Madrid

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5 Agosto 2009

Tempo

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13 Julio 2009

Falsos mitos sobre la comedia

La regla fundamental de la comedia es que cuanto más exageras, más divertido es.

Un hombre disfrazado de mujer siempre es gracioso. Siempre.

De igual manera, un mariquita siempre es divertido. Cuanto más mariquita es, más divertido.

No hay que repetir los chistes. La segunda vez que oyes el mismo chiste ya no te hace gracia.

La comedia se basa en el atropellamiento: cuantas más palabras por segundo metas, mejor.

Las pausas son el enemigo de la risa.

Las comedias deben omitir cualquier toque de dramatismo. La comedia debe ser despreocupada, irrelevante, pasajera.

La comedia es el género más sencillo, todos sabemos hacer reír a nuestros amigos.

Todas las comedias siguen un esquema fijo muy parecido. No necesitas ingenio para hacer reír, sino oficio.

La comedia es una cuestión de intuición e ingenio, no de oficio.

Los buenos actores de comedia no saben interpretar personajes serios.

Si un actor hace un personaje cómico, se ha quemado para hacer drama.

Los clásicos no escribían comedia.

La comedia banaliza. Mucho cuidado con abordar un tema serio desde una perspectiva cómica.

La comedia es un producto para el vulgo. La gente inteligente no ve comedia. Mucho menos la escribe.

El humor es el último recurso de quien se queda sin argumentos.

Las risas enlatadas son irresistiblemente contagiosas.

En una comedia no importan asuntos como la fotografía, la dirección artística o la realización.

Si un actor es divertido, es porque es divertido. Ningún director ni guionista puede sacar comedia de un actor que no la tiene.

La buena comedia es mucho más verborreica que visual.

En las mejores comedias, los actores gesticulan mucho todo el rato.

La comedia debe iluminarse en clave alta.

La comedia es para feos. Los guapos y las guapas no pueden hacer reír.

Cuantos más chistes por minuto tiene una comedia, más divertida es.

Las palabras "pene", "teta", "caca", "culo", "meter por el culo" y otros derivados, son un chiste en sí mismas.

Un pedo siempre es un chiste.

Un pedo siempre es un chiste grosero, sin inteligencia.

Los hombres son mucho más divertidos que las mujeres.

Las mujeres no tienen tanto sentido del humor porque no lo necesitan para follar.

La comedia surrealista es la máxima expresión de la comedia.

Todo lo que han hecho los Monthy Phyton o los Hermanos Marx, es divertido e inteligente.

Si aceleras un video, siempre gana en comedia. Cuanto más aceleras, más divertido.

Los españoles no sabemos hacer comedia.

Este post es muy divertido.

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5 Julio 2009

Pagafantismos

Ver un largometraje de alguien conocido o con quien compartes amistades siempre es un ejercicio peligroso. Antes o después sabes que, de alguna manera, tendrás que emitir un juicio sobre lo que has visto. Y, si lo que has visto no te ha gustado, es un marrón.

Una técnica usada por unos amigos, en caso de acudir a un prestreno fallido, es acercarte a saludar al final de la proyección y exclamar, seguro de ti mismo, y con una sonrisa: "¡qué hijoputa, tío!". A continuación das un par palmadas de machote en la espalda, y te vas lo más rápido que la turba te lo permita.

Este fin de semana he visto "Pagafantas", primer largometraje de Borja Cobeaga, un vasco que demostró ya su talento en cortos como "La primera vez" o "Éramos pocos" (nominado al Óscar). Por suerte para mí, esta vez la experiencia fue positiva, y no tengo pudor en afirmar que se trata de una buena ópera prima.

"Pagafantas" es una comedia, como todos sabéis. Empiezo diciendo esto porque hay una cierta tendencia a considerar que en las comedias todo vale, que son fáciles de hacer, que lo único necesario es apabullar al espectador con chistes, soltar algunas barbaridades, si se puede enseñar alguna tetilla, y hacer que los actores exageren mucho todo el rato. Por suerte, Cobeaga es consciente de que escribir y rodar comedia es algo muy serio, muy difícil, que exige inteligencia, contención, verdad, sentido del ritmo y un mimo especial en la creación de personajes.

Todo en "Pagafantas" pivota alrededor del personaje de Chema, interpretado por el divertidísismo -ya lo hemos dicho por aquí algunas veces- Gorka Otxoa, un pobre chaval desposeído de todo sex appeal, incapaz de intentar besar a una chica sin que ésta le haga "la cobra".  Chema conoce a una argentina preciosa aunque algo irritante de la que se enamora hasta las cachas, y centra todos sus esfuerzos en evitar convertirse en ese "amigo abrazable" al que una chica quiere "como a un hermano", y con el que jamás se planteará nada ni remotamente sexual.

Lo que hace de Chema un gran personaje es que está basado en un estereotipo real, reconocible. Para que un personaje sea divertido no es imprescindible hacerle paralítico, subnormal o epiléptico. Muchos hemos sido "pagafantas". Yo también he tenido mis momentos, sí, y de hecho no pude evitar retrotraerme un poco y sentir cierto cabreo en ciertos momentos ante las maldades, supuestamente ingenuas, a las que la "guapa" sometía al "tonto". Chema sufre de verdad, y hay un trasfondo muy dramático en todo lo narrado (las escenas cotidianas con la chica "con la que te conformas" son espeluznantes).

La película se mueve con ritmo y tiene grandes ideas. Quizá más de guión que visuales, pero en general todo lo que tiene que ver con la realización está bien resuelto (en algunos momentos, como en la persecución nocturna, se nota que hay oficio). Especialmente acertado me parece el look de los vídeos "documentales" que explican y contextualizan las distintas actitudes de apareamiento (la cobra, el pagafantas, el abrazo del koala...), extractos que fueron incluidos en última instancia, para evitar que el film quedara demasiado corto, y que aportan frescura y una visión irónica sobre la historia.

Evidentemente, no todo son aciertos. Lo contrario sería un poco extraño, e incluso contraproducente, en un primer largometraje (es absurdo, pero en esta industria es tan fácil morir de éxito...). El final no fue de mi agrado (porque sortea una línea más amarga hacia la que parecía derivar), me sobraron los "momentos de terror" -con pasillo de hotel metido con calzador-, algunos figurantes eran para matarlos, me fallaban algunos "running gags" ("a mí no me gusta dar consejos pero..."), y eché de menos un mayor hincapié en ciertos secundarios que prometían más, especialmente el de Julián López.

Pero son muchas más las cosas que me gustan. Me gusta ver Bilbao en cine, me gustan casi todos los actores, me gustan las secuencias "de acción", me gustan las situaciones que jalonan algunas escenas, las aportaciones de los chicos de "Muchachada", los pequeños detalles y la idea general y, sobre todo, me gusta ver a alguien con talento rodando sin prejuicios una comedia inteligente.

En fin, que dejen de leerme ya, que no aporta nada, y vayan a verla.

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25 Junio 2009

El gag universal

El humor tiene una amplia cantidad de recursos, pero son limitados y universales. Lo que resulta divertido en un lugar del mundo, puede funcionar también en otros. Siempre es interesante descubrir que dos grupos de guionistas separados en el espacio y en el tiempo han resuelto una situación parecida de manera semejante.

Salvando las distancias, el chiste que se hizo en este cameo de Andy & Lucas en "7 Vidas", es igual al que se había hecho 30 años antes con Stevie Wonder en "The Muppet Show". No es que sean dos grandes hallazgos humorísticos, pero son más o menos eficaces. Cuando grabamos este capítulo aún no habíamos entrado en la era de los yutubes y los divequis, así que podemos descartar imputaciones de copiatas. Parece que, sencillamente, el humor se abrió paso de la misma manera en ambas ocasiones.

En mi opinión el señor Coco resulta aquí bastante más divertido que Anabel Alonso. También hay que decir que Lucas -con esa bien dirigida pausa final- resulta mucho mejor actor que Stevie Wonder, que mata un poco el chiste. Qué cosas éstas que nos descubre el youtubismo.


Cambiando de tema, si alguien le interesa leerme cambiando el contexto, fuera de estas páginas, aquí tienen una entrevista que me han hecho los amigos de SmallSquid.com. Sí, sí, yo tampoco lo entiendo.

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2 Junio 2009

Cosas por las que comprar un guión cuando eres incapaz de entenderlo

¿Van a salir actores/actrices famosos?

¿Están buenos/buenas?

¿Salen en la tele?

¿Tenemos subvención?

¿Está basado en hechos reales?

¿Lo verán los adolescentes?

¿Te parece bien cobrar según la recaudación que hagamos?

¿Puedo moverlo por ahí de gratis y si suena la flauta y ME lo compran ya TE pago algo?

¿Algún miembro de mi familia trabajará en la producción?

¿Me podré tirar a alguien que trabaje en la producción?

¿Me podré tirar a alguna fan de la producción?

¿Ese coche de ahí fuera es tuyo? (Cochazo / coche de mierda).

¿Puedes reescribirlo durante años a ver si me llega a gustar más? (gratis, claro)

¿Puedo cambiarlo yo de arriba a abajo para contar una cosa que me pasó muy graciosa?

¿No hay problema entonces en compartir créditos de guionista?

¿Puedo quitar diálogos y meter escenas de acción o de sexo?

¿Puedo tener un papelito?

¿En escenas de sexo?

Antes de seguir, ¿quieres otra raya?

¿Vamos a otro garito y seguimos charlando allí?

¿Podemos explicar mejor a los personajes haciendo que verbalicen sus problemas?

¿Podemos hacer más bueno al protagonista?

¿Podemos meter una historia de amor?

¿Podemos quitar las referencias políticas peliagudas?

¿Podemos hacer que transcurra en la guerra civil?

¿Podemos hacer que transcurra en algún lugar con playa?

¿Podemos hacer a algún personaje alemán o italiano y así coproducimos?

¿Hay algún director dispuesto a dirigirlo?

¿Es famoso?

¿Meterá tetas?

¿Puedes dirigirlo tú para que nos den subvención por primera película?

¿Me dejas un momento que mire en IMDB quién eres?

¿No podrías vestir un poco mejor?

¿Hay alguna otra productora interesada en coproducir arriesgando pasta para que yo me lleve la gloria?

¿Puede rodarse muy, muy barato para trincar de la subvención?

¿Se puede convertir en tv-movie?

¿Correría algún riesgo mi puesto de trabajo si el proyecto no funcionara?

¿Tengo algún guión más seguro que éste? (O sea, con actores famosos)

¿No tienes padrino?

¿Te gustaron mis anteriores producciones?

¿No crees que fue injusto lo mal que las trataron?

¿Me estás mostrando el suficiente respeto?

¿Mamá está de acuerdo?

Tags: cine, television

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Sobre mí

Soy guionista. De comedia, casi siempre. A veces tengo mala leche, pero eso me hace más divertido. Me solivianta que la ficción de este país esté en manos de ejecutivos en lugar de en las de guionistas con ganas de contar historias y divertir.
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