El clímax cubano...

Recién llegado a las Españas, descubro con sorpresa que el Sr. Fidel ha tenido un problemilla físico (parece que no "vamos tan bien". Y por cierto, fíjense que la publicidad institucional cubana no está pensada para daltónicos).
Esto del Castro enfermo supone un punto de giro posiblemente importante en la historia de ese país con el que me voy encariñando. Os aseguro que su recaída no ha sido culpa mía. Bueno, a lo mejor ha leído el blog y ha petado harto de oír mis plañidos guionísticos.
Sea como sea, creo que es una noticia importante, sobre todo después de vivir de primera mano cómo está aquel hermoso país. Ya es hora de que algo cambie en un sistema anacrónico, disfuncional y bastante corrupto que no genera más que pobreza, hastío y (pese a los fundamentos que en teoría lo sustentan) desigualdad. ¿O cómo os sentiríais si en las mejores playas de España sólo dejaran entrar a extranjeros? ¿Si las únicas tiendas repletas de comida o utensilios básicos sólo admitieran una moneda prohibitiva para la mayoría del pueblo? ¿Si una élite militar viviera a cuerpo de rey, gozando de privilegios y vicios impensables para la mayoría?
Personalmente simpatizo con los fundamentos que iniciaron la revolución cubana, pero no con los resultados de 50 años de dictadura. En fin, no es que me alegre de que alguien enferme y pueda morir, pero, puestos a elegir, uno tiene preferencias. Prefiero que muera Castro antes que Woody Allen. Prefiero que muera Zaplana antes que Antonio Banderas (sí, me cae bien el malagueño, en esto no soy original). El funeral de Superman me produciría menos tristeza que el de superlópez. No es que desee ninguna muerte, pero tengo mi ránking, qué cojones.
El regreso al panorama televisivo español me deparó ayer una sorprendente velada de martes. Resulta que, en el mismo día, Telecinco y TVE1 deciden reponer “Tirando a Dar” y “Fuera de Control”, dos series que fueron eliminadas de la parrilla fulminantemente, después de pocos capítulos de emisión.

Junto con “Divinos”, estas dos producciones han sido las más directamente afectadas por las caóticas estrategias televisivas que los canales imponen en estos momentos de cambios y nervios, en los que lo único que les importa a los directivos es conservar su sillón y no apostar nunca por mantener aparentes “cagadas”.
Evidentemente, ambas producciones hicieron ayer muy mala audiencia, igual que en su estreno. Ya conocéis mi opinión al respecto. Aparte de cuestiones sobre la calidad que hayan podido tener o no, ninguna serie puede triunfar en un día si no va acompañada de elementos extranarrativos que llamen la atención del espectador (campaña de medios brutal, que su protagonista se folle a algún futbolista, que constituya el regreso a la pantalla de algún figurón…). Y aun así, eso no garantiza su éxito posterior.
Pero si no tenemos estos elementos, y además la serie se mantiene durante dos semanas en el aire, ¿cómo va a funcionar? ¿Cómo van los espectadores a encariñarse con unos personajes que no han podido conocer? Lo repetiré una vez más: el éxito de una serie se debe, fundamentalmente a sus personajes.

“Tirando a dar” tenía elementos más que atractivos, a pesar de no tener un piloto realmente redondo. Pero había personajes que apuntaban maneras, actores solventes y buenas posibilidades de comedia planteadas. La serie estaba escrita por algunos de los guionistas de “Aquí no hay quien viva”, así como “Divinos” estaba escrita por algunos de los que hicimos de “7 Vidas” un éxito. ¿Qué sucede? ¿De repente resulta que no sabemos hacer comedia? No, simplemente, no podemos controlar más que una parte muy pequeña de todo el proceso creativo, y ninguna parte en absoluto del proceso empresarial.
Conozco a algunos de los guionistas de “Fuera de control”. Es una serie que adolece de algunos de los errores más habituales en las producciones de Globomedia, especialmente en lo referido a la mezcla de tonos (están muy delimitados los momentos de “risa” y los de “ponerse serio”) y a la excesiva moderación en la búsqueda de la comedia, muy basada en lugares comunes y poco dada a la búsqueda de recursos originales. Aun así era una producción más que respetable que merecía algo más de paciencia. En realidad, es la única de las tres que consiguió mantenerse en antena durante algunos capítulos, gracias a emitirse en el canal público, de parrilla menos tambaleante que el resto (no se puede decir lo mismo de su plantilla).
Todos estos acontecimientos en realidad auguran cambios drásticos en el panorama televisivo, que estará progresivamente más fragmentado, y donde la manera de consumir tiende poco a poco hacia la “demanda directa” de contenidos, que eliminará esa obsesión de los canales de conseguir productos “familiares”, pensados para que los vea “la mayor cantidad de gente posible”, independientemente de su perfil.
Para animar a mis compañeros guionistas, os contaré una anécdota. Un alumno mío, cubano, asistió a las charlas que el guionista y escritor Juan Madrid dio en la escuela, como cada año. Al final del taller, habló con cada uno de los guionistas que le habían contado sus historias, y a todos les fue diciendo cosas como “enhorabuena, sigue adelante, eres bueno...”. Pero cuando llegó al cubano le dijo algo así como “macho, lo tienes jodido”.
Vivir en Cuba te asegura que es prácticamente imposible que llegues a desarrollar ningún proyecto, ni de cine ni de televisión. En España al menos te dejan llevarlos a cabo de vez en cuando, aunque por el camino te los vayan destrozando.
En el país tropical me hice amigo de un taxista que nos llevó de aquí para allá durante dos semanas, Gustavo. Cuando ya creí tener confianza con él, le pregunté, como quien no quiere la cosa, qué creía que iba a pasar el día que Fidel muriera. Él me miró y dijo sonriendo "tremenda pregunta la que me hiciste, amigo". Y siguió conduciendo.




otro guionista dijo
¿En ningún momento se te ha ocurrido pensar en que Divinos es mala? Yo te recomiendo que pases página, desde donde tú estás, encariñado con la serie, unido a tus compañeros, dolido con la cadena, no se puede ver. Pero Divinos no funcionaba.
Un saludo cordial, no me gusta Divinos pero sí me gusta tu blog.
4 Agosto 2006 | 08:24 AM