Lamento la falta de actualización de esta semana. Un familiar viaje y una inoportuna avería telefónica me han separado de Internet como a un niño de su teta. No sé por qué sigue sorprendiéndome esta capital en la que caen cuatro gotas de verano y en las calles se atascan hasta los perros, y se joden las infraestructuras más sencillas, como teléfonos, semáforos o toldos.
Una oportuno ciclo veraniego de los Cines Golem Yamaguchi de Pamplona (en los que trabajé como acomodador durante años, pero esa historia será para otro día), me permitió ver un film curioso: “Todo está iluminado”, del realizador Liev Schreiber, que no tengo ni puta idea de quién es, y protagonizada por Elijah Wood, el amigo Frodo, que me resulta simpático.
La película, de corte independiente y estética personal, narra la búsqueda que un jovencito judío americano y algo rarito realiza por Ucrania en pos de una mujer que ayudó a su abuelo a escapar de los nazis. En dicha empresa cuenta con la ayuda de un joven hiphopero amante de América, traductor muy “sui géneris” (el personaje más divertido) y de su abuelo medio pirado y con un oscuro secreto. Los tres juntos atraviesan los campos ucranianos preguntando por un pueblo pequeño que nadie parece conocer. Los personajes están bien esbozados, y hay algunos momentos muy tiernos, especialmente entre el abuelo y su nieto. Sin embargo, quizá la historia adolece de un cierto estatismo narrativo. Apenas hay avances hasta la última parte del film, donde se cuentan demasiadas cosas y no todas bien explicadas.
De todas formas, la película me gustó. Si me vais conociendo sabréis que casi nunca tiro a la basura un film diciendo “es una mierda”. Siempre hay algo positivo en cualquier película, y me hastía, sí, esa tendencia asesina de ciertos blogs donde todo lo demás es mierda y caca y todos los directores y guionistas son gilipollas. Disfruté con la estética del film, bien rodado, y con ciertos momentos basados en la confrontación de personalidades de los protagonistas.
La única sensación negativa que me quedó es la de sentirme un poco cansado de películas planteadas para contarnos lo terrible que fue el holocausto. No me consideréis anti semita, por dios. Si soy anti-algo sería “anti-gobierno de Israel”, por las bestialidades que están cometiendo. Pero todos los años tenemos dos, tres o siete films que nos hablan de aquel horror, y parece que ese tema, por sí mismo, justifica la existencia de cualquier film. Simplemente, me da por pensar que hay muchas otras barbaridades por todo el mundo de las que apenas sabemos nada, posiblemente porque no tienen detrás un poderoso lobby capaz de financiar películas que nos las cuenten.



Pues no había oído hablar demasiado bien de esta peli, pero si dices que merece la pena igual me animo.
El holocausto sigue sirviendo para recordarnos quiénes son los buenos, pero siempre de una forma maniqueísta. Y por lo que veo, funciona. De lo contrario, no entiendo por qué te justificas antes de hacer el comentario. ¿No puede una persona opinar como tú sin que le tachen de anti-semita? Difícil mundo este para tener opiniones poco populares.
Está muy bien, su director es el actor Liev Schreiber, el de la nueva versión de la profecía o el candidato presidencial en otro ramake The Manchurian Candidate. Aunque no es mal actor me sorprendió mucho su faceta tras las cámaras.
http://www.imdb.com/name/nm0000630/
A mí también me gustó la película, sobre todo la primera mitad (la más "ligera", quizás).
Por cierto, en la tercera temporada de "A dos metros bajo tierra" aparece un embalsamador que se asemeja bastante al personaje de Wood.
en realidad es un libro, de jonathan safran foer, joven prodigio de las letras americanas. hasta ahora no sabia que existia la pelicula. gracias la intentaré ver.
pd - el libro me gustó bastante, pero el primero me gustó mas. creo que se tradujo como "un ruido muy alto y muy cercano" o algo asi, pero si podeis leerlo en ingles, hay juegos de palabras geniales