Sexos débiles

A pesar de mis días de retiro no me desconecto del todo y consigo postear. Tampoco me libro del ente televisivo. El pasado lunes contemplé, sí, el segundo capítulo de "Ellas y el sexo débil", pasado al lunes con esa templanza que caracteriza a Antena3. Y nada de lo que vi me sorprendió. Salvando algunas buenas intenciones, la serie es floja. Una omnipresente y mal actuada Ana Obregón sirve de hilo conductor de situaciones trilladas, abortos de chistes y personajes poco creíbles. Lo siento por mi amiga la guionista (un fuerte abrazo para ti), pero el resultado es bastante pobre. Que la audiencia haya sido mala no es signo de nada en este país de audímetros caprichosos en incomprensibles. No es muy distinto este producto de "Ana y los 7", y aquella fue un éxito.

Y, el mismo día a la misma hora competía contra Anita el imitador Carlos Latre. No le llamaré actor, todavía, a falta de nuevas pruebas. De esta producción vi menos, pero me cansó igual de rápido. Poca credibilidad, indefinición de tono (ya hablaremos de esto algún día, el error más común de la mayoría de las producciones), situaciones forzadas y personajes bastante planos. De todas formas, ya digo que vi poco, igual luego mejoraba.
¿Qué nos pasa a los guionistas de televisión? ¿Tan malos somos todos? ¿Es que nadie va a conseguir crear y defender algo que merezca la pena? Desde luego, mientras la batuta la sigan teniendo los mismos de siempre...
La semana que viene hablaré con unos conocidos humoristas gráficos que quieren hacer televisión. Les gustaba "7 Vidas" y quieren contar conmigo, parece. Su humor corrosivo no parece encajar con la actualidad televisiva, pero confían en el futuro de las plataformas digitales y multicanales para poder hacer algo diferente. Ojalá lo consigan. Yo estoy abierto a todo tipo de propuestas, pero con el miedo de repetir la terrible experiencia de Divinos (donde acepté trabajar para pulir una idea que no me gustaba). Me tendrán que convencer, pues. Y las vías son las de siempre: buenas ideas, libertad creativa, dinerito fresco y calidad de vida.
Seguro que todo eso no lo tienen. A ver si ofrecen aunque sea dos de cuatro.




Josmachine dijo
Y, ¿no es posible un plataforma de guionístas con suficiente poder para escribir, autofinanciar y vender sus propias series? Supongo que no, sino ya existiría. Pero, indudablemente, beneficiaría a todos, actores, guionistas y espectadores.
¿O me equivoco?
Un saludo.
27 Septiembre 2006 | 04:13 PM