Va a ser que no está tan mal

Ayer vi "Va a ser que nadie es perfecto", película protagonizada por Santi Millán, Fernando Tejero y José Luis García Pérez, y dirigida por Joaquin Oristrell (aquí tenéis una breve entrevista en la que habla del film).
Mi amistad con Santi Millán me resta objetividad, así que no sé si deberíais hacerme caso cuando os digo que la peli no está mal. Tiene fallos, claro, más abajo hablo de ellos, pero en general me parece que el resultado es muy digno.
Santi me comentaba, algo preocupado, que la distribuidora ha decidido publicitar la peli con un enfoque algo confuso, presentándola más como una peli de "risa, risa", casi como el chiste de "el cojo, el ciego y el sordo", en lugar de lo que es: una comedia, sí, pero en la que también hay lugar para los sentimientos, la verdad y las conversaciones y relaciones más profundas.
El peligro es que las salas se llenen de adolescentes granosos y palomiteros que esperan una locura hilarante de pedos y tortazos (que también los hay), y salgan algo decepcionados, al mismo tiempo que gente a la que podría gustarle la peli tal vez elija otra poco atraídos por la estrategia de venta. En fin, así funcionan las cosas en este país.
LO QUE ME GUSTÓ:
- La interpretación. Primero, la de los tres protagonistas. El más flojo para mí es Tejero, que me provoca mucha empatía y penita -de ahí viene su triunfo, creo yo- pero no le veo grandes matices actorales, aunque está correcto.
Soy gran fan de Santi así que de él no hablaré que ya habla muy bien su trabajo por sí mismo. Sólo diré que ha sido muy valiente, y muy correcta, su apuesta de hablar como un auténtico sordo (llama la atención la circunstancia, comprensible en parte, de que hayan omitido este hecho en toda la promoción que han hecho del film, probablemente por el miedo a provocar "el rechazo del espectador").
Y José Luis García Pérez es todavía un desconocido, pero es buen actor. Tuve el placer de conocerle en un capítulo de "Divinos" que nunca vio la luz, y su trabajo me gustó mucho. Tiene carácter y fuerza, y le va al dedillo el papel de "cojo cabreado", aunque un matiz más de blandura en algún momento le habría hecho "descansar" un poco al personaje.
Pero también destacan los secundarios, especialmente los tres compañeros de juerga de los protagonistas: Teresa Hurtado, Mercè Martínez y un estupendo Xavier Coromina. También es reseñable la aparición de un más que correcto Nacho Vidal y la breve, pero divertidísima aparición de Albert Espinosa (el guionista!) como sacerdote.
- El tema. No está mal cómo ha enfocado Espinosa el tema de las minusvalías. Para el que no lo sepa, él es cojo, y por eso, digamos, se "puede permitir" afrontar el problema desde un cierto cachondeo. Es una mirada sana y divertida sobre el asunto, la que hace, y consigue que rápidamente los personajes dejen de darte pena por ser minusválidos, y pasen a caerte bastante bien.
- El buenrollismo Algo que a veces me saca de quicio, cosbretodo cuando intenta conseguirse sin éxito. A mí me gustó mucho el tono general de la historia, la amistad entre los tres protas y con sus colegas de noche, y también los créditos finales en los que el equipo al completo que ha colaborado en la peli baila a ritmo de gospel.
LO QUE NO ME GUSTÓ
- La estructura. Es, siempre, la parte más difícil de escribir un largo, y de nuevo aquí es un problema. La historia tarda en arrancar, se demora en episodios entretenidos pero poco útiles y algo alargados, y los conflictos se diluyen y pierden fuerza hacia el final de la historia.
- El final. No contaré nada, tranquilos. Simplemente diré que no me gustó.
- La realización. Algo sosa, da la impresión de que está cuidada sólo en determinados planos "para lucirse". Es algo televisiva, abusa de primeros planos innecesarios y me pareció que, en lo visual, no había grandes ideas.
- El título. Supongo que cuando se lo pusieron estaría de moda la frasecita de marras de "va a ser que no". Ahora me parece que queda desfasado, y que, como decía más arriba, da una imagen del film que no se adecúa a la realidad.
- El cartel. Ídem. Da una sensación de película alocada, tontuna y de poco contenido que no es correcta. Además, me parece, sencillamente, feo (esto ya es más personal).
- La modernez. Esto también es personal, lo reconozco. Me encanta barcelona, pero me embravece que todos los garitos, las casas, la ropa y los peinados estén tan cuidados y sean tan modernitos. Y en la peli, pues hay mucho de esto. Sí, ya lo sé, es una mierda de crítica, pero qué le voy a hacer, así soy yo.
En resumen, si quieren pasar un rato entretenido y salir con una sonrisa del cine... vayan a verla.




Josmachine dijo
Vaya, no tenía pensado verla pero, después de leer tu crítica, el cierto prejuicio ha desaparecido un poco.
Gracias por la recomendación.
Salute.
2 Noviembre 2006 | 04:41 PM