Escéptico Buñuel
Como decía en un post de Antiegos soy bastante escéptico respecto a la verdadera utilidad de los libros sobre guión con todas sus normas, pócimas y fórmulas secretas para escribir estructuras perfectas, personajes sublimes y diálogos epatantes.
Si de aprender leyendo se trata, prefiero los libros de entrevistas a guionistas y/o directores, mucho más atados a la realidad de la industria, casi siempre desprovista de épica y tecnicismos poco útiles. Mis dos volúmenes favoritos son "Conversaciones con Billy Wilder", en la que Dios es entrevistado por Cameron Crowne, y "El Cine según Hitchcock", en el que el director americano charla amigablemente con Truffaut.
Ahora añado a mi lista "Buñuel por Buñuel", que acabo de terminar de leer. Uno de los pocos libros en los que el genio de Calanda habla con profundidad sobre su obra. Pero lo más divertido es cómo desmitifica su propia cinematografía, "peleándose" con sus dos entrevistadores, que, influenciados por conspicuos críticos, ven simbología y dobles intenciones en cada uno de sus planos, cuando en realidad lo único que hay es genialidad y surrealismo en forma, casi, de "escritura automática". Ahí os dejo algunos de sus comentarios a modo de ejemplo.
Sobre la utilización de dos actrices en “ese oscuro objeto del deseo”
Finalmente tuve que decirle a Silberman –el productor- : “me he equivocado con esta chica. No me sirve para el papel”. Silberman estaba desolado y no encontrábamos la solución. Era grave, porque la filmación había costado ya mucho dinero. Entonces se me ocurrió decir: “podíamos emplear a dos actrices…” Inmediatamente después de haberlo dicho, me pareció una tontería. Pero a Silberman le pareció magnífico. “No, Silberman, lo he dicho sin pensar”.“Pero me parece muy bien, lo acepto”. Así es que ya ven ustedes cómo eso que parece tan misterioso tiene explicación.
Sobre el final en la discoteca de “Simón del desierto”
- En la idea original debían ocurrir más cosas, pero se acabó el dinero […] y hubo que dejarlo en un mediometraje. Simón debía terminar en una columna más alta, de veinte metros, al lado del mar, donde llegaban los jerarcas de la Iglesia. Filmé sólo dieciocho días. Como la historia quedaba interrumpida, busqué un final que no fuera Simón rezando en su columna, pues eso ya lo habíamos visto demasiado tiempo. Yo estaba interesado en conocer la reacción de Simón al volver al “mundo”. Pero resultó dudosa.
- Pero ¿por qué vuelve a este “mundo”, el siglo XX?
-No sé.
Sobre simbología en “El ángel exterminador”
Todo improvisado, sin pensar en que los objetos fueran símbolos. […] A pesar de eso algunos críticos hicieron varias interpretaciones. El cordero, es decir el cristianismo; el chuchillo, la blasfemia... Y no había nada de eso, todo era arbitrario, se trataba de provocar sólo alguna inquietud. […] El oso era –según los críticos- “la Unión Soviética que tenía sitiada a la burguesía”, y así la película quedaba enciclopédicamente explicada.




mogamb0 dijo
Querido Guionista Hastiado: Me gustaría molestarle con algunas dudas que me invaden... Si quiere usted acceder a ello, agrégeme al messenger en: gzantis@gmail.com
Si no tiene messenger o quiere hacer como quien no tiene, no se preocupe, le perdonaré :-p.
Un saludo!.
9 Noviembre 2006 | 09:29 PM