Sí, señores, hoy he ido al gimnasio (lugar al que acudo una vez al mes para seguir creyendo que soy un deportista y quedarme tranquilo), y ahí estaba. No es la primera vez que lo veo. Os lo juro, Lloyd Bridges va a mi gimnasio.
Lástima no haberle hecho una foto para que me creáis, pero es un poco raro sacarle fotos a un viejo en pantaloneta que hace pesas en un gym (y no te digo ya cazarlo en las duchas). Sí, Lloyd está vivo, tiene unos 80 años y hace pesas con bastante brío y frecuencia (yo voy poco, pero siempre me lo encuentro). Además, mientras se muscula con la consabida cinta para el sudor en la cabeza, escucha música a todo trapo en un Ipod. Me he acercado disimuladamente a investigar y he comprobado que lo que oye es... ¡bachata!
En fin, supongo que sólo es un tipo que se le parece, pero todo lo demás es cierto. Os juro que es igualito, y ha revivido en mí toda la ternura dormida por un actor con el que me he descojonado tantas veces, y que tuvo la suerte de encontrarse con algunas de las mejores frases de la historia de la comedia.
"Elegí un mal día para dejar de esnifar pegamento".
(Y os pongo un trailer de "Aterriza como puedas", hombre, que siempre mola recordarla)



Gran frase!! Y la del piloto: ¿te gustan las películas de gladiadores?
Puede que no solo no muriera, si no que haya varios clones de él ya que a mí también me parece habérmelo encontrado por ahí.
:)
Grandísima frase, sí señor.
Tengo que verla en versión original, aunque sólo sea para saber qué dicen en lugar de "se nos ha acabado la Casera".
Que grande es esa película.
Una joya entre las joyas, y el sr Bridges también.
Saludos.