Arrested Development para las cadenas

Si hay algo que define a los guionistas es que somos un gremio que se queja constantemente de todo (sí, ahora diréis que eso pasa en todos los gremios, ya lo sé...). “No me dejan escribir buenas comedias” “nadie invierte en calidad” “a nadie le importan los personajes” “el guionismo no está bien pagado” “sólo triunfan los lameculos”...
Yo soy la plañidera número uno, lo admito. Y algunos me preguntan qué coño es lo que queremos, qué es lo que nos pasa, qué es lo que haríamos si realmente nos dejaran escribir y producir lo que quisiéramos.
Es una buena pregunta, ¿eh? No sé qué haría yo si un productor me diera un cheque en blanco y me dijera “haz lo que te dé la gana” (aparte de llamar a los loqueros). Si hablamos de cine, no lo sé, tal vez entrarían cuestiones más particulares, historias personales sobre tu infancia y la primera vez que tuviste un orgasmo viendo las enaguas de tu tía y esas habituales pajas mentales...
Pero si hablamos de comedia televisiva yo pido que nos dejen hacer comedia moderna, con personajes imperfectos, mezquinos y cobardes, con chistes sutiles que no busquen la carcajada por medio de pedos y penes, sino a través de la situación y las contradicciones de los personajes, con una realización ágil que apoye los gags, con buenos actores cómicos que tengan posibilidad de aportar su toque, y con guiones escritos con el mimo con el que una madre alimenta a su niño.
Vamos, que es muy posible que intentara hacer algo con el riesgo, la frescura y la modernidad de “Arrested Development”.
Esta serie americana es una sátira disparatada sobre una pija familia de locos, capitaneada por un padre que es arrestado y enviado a la cárcel por haber cometido todo tipo de delitos fiscales. Sin dinero ni privilegios, la familia se hundiría si no fuera porque el único hijo sensato decide coger el timón y mantenerla a flote. Sobreviven en el único piso piloto de una urbanización yerma, haciendo malabarismos con las cuentas y los conflictos familiares.

Los personajes son cicateros, bobos, egoístas, inútiles y caprichosos. Y muy, muy divertidos. Hay una madre que odia a sus hijos, un mago acusado de desvelar trucos de magia por la liga de magos, una pija de remate casada con un ex médico que quiere ser actor y que en realidad es lo más gay que hay en el mundo, un cuarentón imbécil que vive agarrado a la teta de su madre, un adolescente granoso enamorado de su locuela y predelictiva prima...
Y además está grabada en video de alta deficinición, y como si fuera un falso documental, al igual que “The Office”. Parece mentira que en un país como España, en el que las producciones televisivas tienen que ser forzosamente baratas, todavía ninguna cadena se atreva a utilizar este recurso, que aporta credibilidad, frescura, rapidez, modernidad... y todo a muy buen precio.
Como siempre pasa, el día que uno consiga colar un producto así y funcione, todos querrán hacer lo mismo. En vez de buscar productos nuevos, diferenciados y de calidad, aquí nos dedicamos a copiarnos los unos a los otros, por rachas. Ahora lo que quieren las cadenas es un “Aída” o un “Los Serrano”. Válgame dios, ¿ya que van a copiar, no pueden fijarse en algo mucho mejor y que ya ha triunfado fuera?
Os recomiendo que os compréis la primera temporada, que está a buen precio y se disfruta. Mientras, os dejo una escena de ejemplo que he encontrado en youtube, en la que acusan al hijo sensato de ser un gallina. Desternillante. Eso sí, en inglés, mis paletos amigos.




Josmachine dijo
Lo que me he reído con esta serie. Bueno, y lo sigo haciendo. La vi en FOX y cuando vi que la habían editado en DVD me la compré enseguida.
La verdad es que ¿tan difícil es convencer a quien quiera que sea el responsable de decidir qué tipo de proyectos se hacen para que se haga algo que produzca un déjà vu?
Un saludo.
10 Diciembre 2006 | 10:11 PM