Visto que muchos me atribuis un sonoro cabreo vital que en realidad no atesoro, me dispongo a demostraros con este blanco post (aun a riesgo de decepcionar a la divertidamente maléfica Marta Drooker ) que en realidad me gusta mucho mi oficio, que considero repleto de virtudes, excelencias, estímulos y recompensas.

Estas son, para mí, algunas cosas buenas que tiene este oficio del guionismo.

- A menudo trabajas en casa, un lujo impagable para anacoretas de casta como un servidor y para los que vivimos en grandes ciudades.

- Haces unos amigos estupendos y unos enemigos fáciles de despacharse (blandos e inconsistentes casi siempre).

- Como aprendes a manejarte con el lenguaje, puedes corregir a la gente que mete la zarpa. Si tienes la suerte de hacerlo con algún imbécil que te cae mal, el momento es un regalo de los dioses.

- También puedes decir con total seguridad "adolecer de" o "vitriólico" en una conversación, y que haya algunos que no te entiendan.

- De vez en cuando escribes capítulos, escenas, diálogos o chistes de los que te puedes sentir orgulloso.

- Además, todos esos hallazgos son acumulativos, y por lo tanto, tuyos ya para siempre.

- Si escribes comedia, te ríes mucho, de verdad.

- Si no escribes comedia, te ríes mucho.

- Si escribes para TV, de vez en cuando disfrutas de la gozada que supone desarrollar un buen personaje a lo largo de años.

- Si escribes cine, tienes mucha suerte.

- Puedes escribir un blog sobre guión como éste, en el que te permites provocar y vacilar a la peña (la tenga o no pequeña).

- De esa peña, mucha te enseñará y te aportará bastante más de lo poco que puedas ofrecer tú.

- Disfrutas mucho más (porque las admiras y envidias) de ciertas producciones de gran calidad ("Los Soprano", la primera).

- Puedes cambiar de curro regularmente.

- De vez en cuando, puedes enseñarle un poco del oficio a alguien, y quedar como si fueras listo.

- Si tienes suerte, puede que conozcas a alguna actriz guapa.

- Si tienes mucha suerte, puede que conozcas a alguien tan perfecto como mi chica.

- Y, si eres el rey midas de la suerte, ella querrá salir contigo.

Por supuesto, y como siempre, espero y demando con agradecimiento vuestras aportaciones y/o discrepancias, amigos.