Sólo una fugaz paráfrasis para ampliar el post sobre lo divertido de los dislates ortográficos.

Es risible comprobar cómo los acentos, o la falta de ellos, pueden provocar cómicas tropelías semánticas que, como en este caso, te impelen a cometer excesos alcohólicos durante una actividad tan poco compatible, en principio, como la conducción.

¿O tal vez el rótulo se refiere a la flacucha cantante? ¿La habrán secuestrado?

PD - El señor DRAE admite "bebe" como sinónimo de "bebé", pero lo siento, a mí no me convence. Y además si le hago caso, hoy no tengo post.