"The host" (o corre que viene el bicho viscoso)

El lunes acudí invitado al preestreno de “The host ”, una película coreana de bicho que mata gente y esas cosas. No es que me apasionara el asunto, pero era gratis, iba con amigos con los que despotricar, y además recordaba haber visto un avance de la peli que me había gustado, con un grupo de coreanos corriendo por el parque mientras un sapo viscoso de 10 metros repartía tentaculazos y mordisquitos por doquier.
Este tipo de producciones te obliga a recordar una vez más que el cine es, ante todo, un producto de entretenimiento, y que lo que de verdad funciona en taquilla son los productos pensados para chavales cuya acumulación de hormonas desbocadas no les permite ni pensar ni filtrar la información. Quieren acción, quieren risas, quieren bobadas divertidas.
Porque eso es “The host”, una bobada divertida. Y no lo digo como algo necesariamente malo, lo de “divertido” es más de lo que se puede decir de mucho de lo que se estrena.
La premisa no puede ser más sencilla y estúpida: un americano que trabaja en una base coreana obliga a un subordinado a tirar por el desagüe un montón de botellas de productos químicos que irán a parar al río, despreciando las posibles consecuencias medioambientales. Y claro, años después sale un bicho mutante, qué podía salir si no.
Y el bicho mutante se come a gente pero a veces no mastica bien y se la deja para luego, cosa que hace con una cría hija de un idiota profundo que, acompañado de su padre y sus dos hermanos estereotipados, sale a la búsqueda de la guarida.
Y así da comienzo un circo de escenas de acción muy bien rodadas y con unos efectos más que aceptables, combinadas con algunos chistes sueltos francamente buenos, y un montón de giros o bien absurdos o bien previsibles, moñadas que no vienen a cuento, personajes sin sentido, y secuencias mal explicadas. En fin, que hay de todo.
De hecho, lo que más sorprende es esa indefinición general de la película. Tiene elementos de chabacana y torpe denuncia antiamericana, de melodrama barato, de aventurillas grupales de chichinabo rollo “dragones y mazmorras” (con arco y todo), y de comedia oriental con golpetazos, guarreridas españolas (aquí, coreanas) y ocultos pseudohomenajes a clásicos del género.
Pero a pesar de todo eso, la gente se divertía en la sala (el porcentaje de frikis por fila de butacas era inusitadamente alto). Y al fin y al cabo, eso es lo importante, ¿no? Aunque claro, por otra parte, publicitar el film diciendo que “Primero fue Tiburón, luego Alien, y ahora The host…” me parece tan descaradamente pretencioso que no puedo hacer otra cosa que reírme.
En fin, no tengo nada más que objetar. Estoy convencido de que la peli llenará arcas y bolsillos y arrancará aplausos y servirá de telón de fondo para que algún adolescente que otro toque braga y tenga una o dos eyaculaciones incontroladas. Es la magia del cine.





Metabarón dijo
Suscribo todo lo que ha dicho, Sr. mío: la puede ver el martes (cortesía de SCIFI Channel, creo recordar) y también me pareció irregular.
Pero al final hubo numerosos aplausos. Y el cine no estaba lleno de frikis.
Lo cual me parece bien. ¿Rara? ¿Chocante? ¿Tonalmente indefinida? ¡SÍ!
Sin embargo, me alegro de que guste. A ver si el planeta entero comienza a hacer cine de entretenimiento -por cierto, vaya FX digitales los del bichejo de la película- y crece la competencia con los norteamericanos.
Estaría bien, ¿no le parece?
1 Marzo 2007 | 04:09 PM