De Internado

En Globomedia se prepara una nueva serie llamada “El Internado”, creo que para Antena 3, en la que, por lo que he podido saber, un grupo de supuestos adolescentes (digo supuestos porque luego a la que te descuidas van y te ponen a la Raquel Meroño con coletas) conviven en un Internado en el que un misterioso supermisterio provoca desapariciones de niñatos y muertes mortales que, se supone, deberían dar mucho miedito y provocar gran tensión en el espectador. Globo, que tiene poder y dinero saliéndosele por las orejas, apuesta fuerte por el nuevo pseudo thriller, y ha conseguido fichar a actores de tirón con Luis Merlo o Amparo Baró.
Pero hete aquí que, cuando el proyecto ya estaba bastante avanzado, e incluso tienen ya construidos unos faraónicos decorados, a uno de los prohombres de la productora le ha dado por decir que no le gusta y que no le gusta, y que en vez de una cosa de asesinatos y seriedad de la seria, lo que necesita esta serie es, literalmente, “más Aída y más braga”. Es decir, más humor chusco, más gamberradas y más chicas que casualmente se quedan en sujetador y braguitas mientras mantienen una conversación sobre las berzas. Porque todo esto es lo que, como saben los verdaderos gurús de la TV, busca el auténtico espectador televisivo.
Vamos, que lo que quiere este gerifalte es transformar el nuevo producto estrella de la productora en “Los Serrano II” (o en “Los hombres de Paco II”, serie también conocida en el mundillo como “Los Serrano con pistola”). El señor quiere ir a lo seguro, con su comedia de machitos estultos, bragas violadoras y pedorretas mentales, no sea que el público se enfade por intentar hacer algo diferente o con ciertos visos de inteligencia.
Pero claro, hay un problema, y es que ya había un equipo creativo, artístico y técnico que estaba preparando otra cosa totalmente distinta, y al que no ha sentado muy bien este trompo repentino con brusco cambio de dirección.
¿Cuál es la solución? Pues que te calles, que a ti te destituyo, a ésta que no pinta nada la pongo a mandar más que nadie para que sea mi marioneta, hago encaje de bolillos moviendo mis peones desde mi trono, y santas pascuas. Al parecer ya ha habido dimisiones, despidos voluntarios, movimientos de plantilla, muchos corrillos, envidias y malos rollos por doquier (toda esta información me ha llegado por distintos canales, todos ellos hinchados de ira). No hay nada como la cizaña y el odio para espolear la creatividad de un equipo.
Luis Merlo aceptó trabajar en la serie (convencido por el preboste castingero San Narciso), con un personaje concreto, plasmado en el guión, que le había seducido. Y ahora le dan guiones cambiados de arriba a abajo, y le han dicho que tiene que ser “como el Fiti”, toma enculada. Por lo visto Merlo, que es profesional y aguerrido, ha dicho que va a hacerlo porque se había comprometido (y porque sabe que a Globo es mejor no tenerla de enemigo -algo que yo no asimilo todavía-), pero en el fondo ni a él ni a la dama Baró, ni a los guionistas primigenios (los que quedan) les gusta ni un pelo el nuevo giro de los acontecimientos.
No sé qué batiburrillo saldrá de todo esto, pero tengo muchísimas ganas de que emitan esta serie para poder verla y analizarla con detenimiento. Y para que se dé una ostia como la copa de un pino, claro. ¿Quién dijo que la televisión no es divertida?








grupo-sifu-la-no-integracion dijo
Por lo que has contado, no creo que tenga mucho éxito, pero bueno nunca se sabe. saludos
4 Marzo 2007 | 01:03 PM