Tanto imita el cántaro a la fuente...

Ayer vi “El buen alemán”, producción norteamericana que trata de emular la temática y técnica cinematográfica de los años dorados de Hollywood, por medio de una historia ambientada en un Berlín destrozado que acaba de ver terminar la segunda guerra mundial.
La película está bien realizada, la fotografía es excelente, los actores son buenos, hay imágenes de archivo que ayudan a recrear el ambiente real de aquel momento (muchas de ellas rodadas por cineastas de la época que conocían bien Alemania, como Billy Wilder o William Wyler), y la historia tiene suficientes alicientes (iniciales) como para reclamar el interés del espectador… Y sin embargo, a mí el film me dejó más frío que a un pigmeo haciendo naturismo en Reykiavik .
¿Por qué? Pues yo creo que es porque todo el film es un intento por emular algo que no es; un gran fingimiento impostado para intentar hacernos creer que estamos viendo “cine clásico del de antes”. La fotografía en B&N intenta parecer “antigua”, la música arrambla con todo desde el primer segundo, los diálogos son artificiosos y poco creíbles (porque no están a la altura de un estilo de escritura muy difícil), George Clooney intenta ser Bogart, Cate Blanchett quiere ser Marlene Dietrich o Lauren Bacall, y a Tobey Maguire, el pobre, no puedo evitar imaginármelo a punto de echar telarañas…
“¿Qué necesidad?” (que diría mi amigo G.). ¿No podían, simplemente, haber intentado contar una buena historia utilizando los recursos adecuados para ello? La técnica, o la imitación de una técnica concreta, no puede ser el fin último de un largometraje, porque pasa lo que pasa, que la historia flojea, no tiene interés, no se entiende… porque lo verdaderamente importante, que es la dramaturgia y la narración, se han descuidado. El guión no explica bien las cosas, hace trampas, abusa de coincidencias, y en vez de ocultar información al espectador (recurso muy válido y útil en películas del género) me da la sensación de que la da mal con el único fin de confundirnos.
Creo que el film es una muestra más de que el cine americano pasa una época de crisis en lo que se refiere a su capacidad para encontrar nuevas historias (la gran cantidad de remakes o de adaptaciones de libros y cómics apoyan la teoría). Y, sin embargo, en la industria televisiva están viviendo una época dorada con grandes series que están llamando la atención en todo el mundo gracias a su insistencia (creo yo) en la importancia del guión como elemento primigenio del que parte todo.
Pero nada más lejos de la realidad televisiva española (y, en parte, de la cinematográfica, aunque no entraré en ella porque es mucho más caótica y compleja). En mi trabajo, compruebo a diario cómo las cadenas apuestan por la repetición, la clonación o la revisitación de éxitos pretéritos. Creen que así los riesgos son menores (a pesar de que se están dando la ostia, y bien dada, una y otra vez). No se dan cuenta de que el público exige un cierto grado de autenticidad en lo que se le ofrece. Por supuesto, ninguna historia es al 100% original, pero yo al menos aprecio y admiro la honestidad con la que me cuentan las cosas, y suelo darme cuenta cuándo algo está pergeñado intentando engañarme con trucos tontos e imitaciones de baratillo, en vez de procurar atraparme con una historia irresistible y apasionante de la que no pueda apartar mi vista.
El modus operandi de las cadenas obliga a que, cuando vas a venderles un proyecto, tengas que utilizar el lenguaje comparativo: “te traigo cuarto y medio de gran familia tipo “Los Serrano”, aderezado con un poco del humor soez de “Aída”, la sencillez de producción de “Camera Café”, el inteligente espectro de personalidades de “ANHQV”, y rematado con los actores funganito y menganito y tal y cual, que triunfan mucho y bien en esas series u otras parecidas…”. No saben hablar en otros términos (y tampoco tienes la opción de hablares de "Little Britain", "Curb your enthusiasm" o "The Office", porque les suena a chino o a locura). ¿Por qué pasa todo esto? Pues porque no saben nada de contar historias…. Hala, ya lo he vuelto a decir.
Éste es mi post de hoy, en el que, con la excusa de criticar un film, vengo a incidir más o menos en mis mismas aburridas y vitriólicas obsesiones de siempre… Tendré que renovarme o se me va a acabar el blog en cuatro días.




Miss Julie dijo
Eso te pasa por no leer el blog de Guillermo Zapata en el que ya advertía del asunto, con un análisis muy parecido al tuyo, por cierto.
12 Marzo 2007 | 10:01 AM