Bailando pasos aprendidos...
Que los buenos gags se reutilizan, se copian, se imitan o se homenajean es algo sabido y aceptado en la profesión. Y no me parece mal, siempre que se haga con elegancia (vamos, no fusilando directamente alguna de las archiconocidas frases ingeniosas de Woody, Groucho, etc).
Desconozco si alguna de estas dos escenas, muy parecidas, (la primera la he cogido prestada de La tele que me parió ), copió a la otra. Pero me da igual, ambas funcionan bien. Creo que la de Murphy está mejor planificada, pensada y rematada (y demuestra una confianza por la pausa y la contención que hoy sería considerada un dislate de ritmo televisivo). Pero claro, Carlton Banks, es mucho Carlton, y el humor físico te va tan directo a la mandíbula...
Ambos ejemplos me sirven, además, para soltar a bocajarro uno de los grandes secretos del humor: que la comedia no se desprende sólo del que hace el gag (el patoso, el tonto, el cínico, el borracho...) sino también, y mucho, de la mirada del que le observa. Quitad al Príncipe y a Elding de estas secuencias, y se quedarán en un par de numeritos musicales divertidos, pero no serán lo mismo.







Ruth dijo
Jajjajjjaa. Si es que, además, creo que todos hemos hecho algo parecido alguna vez (quien no ha cantado a grito pelado cuando creía que nadie le oía), y esa sensación de reconocimiento es hilarante.
23 Marzo 2007 | 12:03 PM