Francotiradores del guión

Por Internet hace tiempo que circula la leyenda de un tal Juba , un francotirador iraquí que se dedica a disparar a soldados norteamericanos desde una prudencial distancia y con una palpable pericia. Y además, el tío va y lo graba en vídeo y lo cuelga en youtube (buscad "Juba" y os saldrán algunos clips, aunque los quitan bastante rápido). Claro, cómo no, en su país se ha convertido en un héroe para muchos (curioso lo cerquísima que se encuentra este adjetivo del de "asesino").
Mi hermano pequeño, que para mi perenne sorpresa es y será soldado, me cuenta que el Juba ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza para los americanos invasores, que se cagan por la pata abajo cada vez que patrullan por las calles de las ciudades iraquíes, y con razón.
Una de las formas más habituales de patrullar de los americanitos, y en teoría más seguras, es dentro de una tanqueta blindada. Pero resulta que en estos vehículos hay un tío en la torreta superior cuya cabeza sobresale, y el francotirador ya le ha levantado la tapa de los sesos a más de uno. Así que los mandamases del ejército han decidido que hay que instalar un blindaje mezcla de metal y cristal en las torretas de las tanquetas, para que puedan otear sin miedo.
Pero hijos míos, son miles de tanquetas, y construir los apósitos, instalarlos y modificar los vehículos no es precisamente barato, por lo visto. Así, un sólo tío ha obligado al gobierno americano a gastarse tropecientos de miles de dólares, agravando con ello la crisis del gabinete de Bush, que no consigue que el congreso le dé la pasta que pide para su guerra de buenos y malos.
¿Que por qué cuento esto en un blog de guión? Pues porque esto es lo que hacemos los guionistas, hablar de las cosas contando historias. Y ésta historia nos dice que a veces un solo hombre puede cambiar muchísimas cosas, si elige la estrategia correcta.
Es una fútil respuesta a todos esos desaforados foreros y opinadores del hastío, que sentencian que los guionistas blogueros somos todos unos quejicas (que es cierto) y que debemos callar y asumir de una vez que esta industria (?) es lo que hay y que debemos acoplarnos a ella o largarnos a otra parte, si no nos gusta.
Pues no, somos muchos los que creemos que las cosas pueden mejorar, y que mejorarán, si nos lo proponemos. Llorar y mamar es todo uno, y la suma de francotiradores del blog algún día puede que nos depare algún resultado positivo.
Volved a poner el culo en la silla y dejad el kalashnikov en su sitio. No digo que tengáis que disparar a las cabezotas de los patronos televisivos, por muchas ganas que les tengáis. Lo que yo creo es que no es en absoluto inútil que proclamemos al mundo aquello que no nos gusta y que no funciona en nuestra tele, en nuestro cine, en nuestra cultura.
Incluso aunque todos nuestros plañidos cayeran en saco roto, ¿hay algo de malo en soñar, en imaginar, en desear un futuro mejor? A lo mejor algún día surge un Juba del guionismo que haya mamado de nuestras bitácoras y que, aupado por papi o por la suerte del emprendedor, es nombrado ministro de cultura, o gana la loto y se convierte en el nuevo mecenas y santo patrón de los guionistas, o escribe unos guiones tan apabullantes y embriagadores que consigue convencer a los productores de que las buenas historias molan más que las malas, y, en definitiva, consigue liderar un movimiento de liberación cultural que vuelva a poner al guión y el guionista en el sitio que se merecen.
O a lo mejor no. ¿Pero importa eso?
Están cayendo las estrellas...
- ¿Qué estás diciendo, hermano?
Son estrellas fugaces.
- ¡Están cayendo estrellas!...
- Qué pensamiento extraño...
- ¡Como del cielo claro
se desprenden estrellas!...
Pon tus manos abiertas
para que ellas caigan...
- ¿Qué estás diciendo, hermano?
Son estrellas fugaces,
ni caen ni se recogen.
- No importa. Pon las manos...
Dulce María Loynaz







Mangamoncio dijo
Yo aún no he conseguido cobrar un euro por mis trabajos. Vamos, que a ojos del mundo (y de la profesión, imagino) no soy un guionista profesional. Me da igual, yo me siento guionista de los pies a la cabeza. Así que disculpadme si me uno clandestinamente al gremio, y a su lucha. Estimado GH, cuánta razón rezuman tus palabras: siempre hay un hueco para la esperanza. Tenemos que seguir luchando para devolver a los guionistas al lugar que les (qué carajo, que NOS) corresponde. Querer es poder. Así que todos a querer con fuerza...
6 Abril 2007 | 11:40 AM