Sunshine

Como buen antiguo estudiante de ingeniería de telecomunicaciones (que manda güevos las vueltas que da la vida), soy un amante sin complejos de la Ciencia Ficción y de todo lo bueno que nos da. De crío devoré a Isaac Asimov de principio a fin, y creo que pocas cosas en mi vida me ayudaron tanto a desarrollar esta malsana imaginación que tanto me asalta.
Así que acudí al cine henchido de entusiasmo a ver "Sunshine " (no confundir con esa pequeña joya llamada "pequeña Miss Sunshine"), película dirigida por el interesante Danny Boyle, autor entre otras de las estimulantes "Tumba abierta", "28 días después" y, sobre todo, "Trainspotting".
Si tenéis interés en ver este estreno no avancéis mas allá de este párrafo porque voy a meter spoilers a lo loco y sin bozal.
"Sunshine" narra las andanzas de unos salvadores de la humanidad embarcados en la tarea de meter una bomba nuclear en el corazón del sol, con el propósito de revitalizarlo, porque se está muriendo y claro, en la tierra hace frío y las chicas guapas ya no hacen topless, lo que definitivamente va a terminar con nuestra civilización.
La película está muy bien hecha. Bien rodada, con efectos espectaculares, actores solventes y sonido envolvente. Un coñazo, vamos. Porque si me pidieran que eligiera una palabra para definirla, yo escogería "previsible". Lo cual en esta industria de cine palomitero no siempre se considera algo malo.
Pero a mí me jode y mucho. Desde el comienzo del film, yo ya imaginé cuál iba a ser el último plano. A medida que me presentaban a los distintos personajes, ya sabía cómo iban a ir muriendo (porque sabía, también, que iban a morir). El que está fascinado por el sol morirá quemado. El capitán que aporta mucha seguridad al grupo, morirá pronto. El chino cocinero inseguro no durará tampoco demasiado. La amante de las plantas morirá cerca de ellas. Y sabes que el prota guapo, que es el único que sabe detonar la bomba, morirá haciéndolo, desde el momento en que, haciendo una detonación de prueba, te dice que está convencido de que la explosión será algo muy hermoso (!!!).
En el momento en el que encuentran una nave abandonada con plantas que han permitido la regeneración del oxígeno y el crecimiento de alimentos, sabes que habrá algún superviviente. Y en el momento que se rompe la escotilla, sabes que alguien la ha roto. O yo soy muy listo, o el guión es muy pobre.
Todo lo del sol, la fascinación que provoca, el hecho de querer revivirlo con una bomba y todo eso es muy bonito y medio original y está muy bien recreado, pero es un puto mcguffin. ¿Qué diferencia esta bomba con la que lanzan contra un meteorito en "Deep Impact" o "Armaggedon"? Las motivaciones, el peligro y la dificultad son las mismas (al menos Armaggedon tenía cierto cachondeo de estulticia asumida).
Eso de un grupo de tíos atrapados dentro de una nave con ordenador listo está muy bien (y abarata mucho los costes porque todos son, o decorados, o 3D), pero es que ya está hecho, millones de veces. Desde "2001" y "Alien" se ha repetido ese esquema hasta la saciedad, y ya huele demasiado como para no intentar, al menos, buscarle un poco de originalidad por algún lado.
La Ciencia Ficción es un género idóneo para hablar de lo que somos desde lo que podríamos llegar a ser, para lanzar preguntas sobre nosotros mismos y sobre nuestra civilización, nuestra cultura y nuestra relación con la naturaleza o con el mismo dios. No hace falta que cite de nuevo a "2001" o también "Blade Runner", las dos mayores joyas del cine del género. Pero aquí esta barrunta intelectual se hace superficialmente, casi a regañadientes, como si fuera una excusa para justificar las dos horas de explosiones, repetitivos planos espaciales, calentitos peligros varios, cadáveres que se chamuscan y paseillos espaciales al solete.
Lo realmente interesante de esa situación sería ver los conflictos humanos, personales, reales, de los protagonistas. Les pones en una situación límite y observas cómo reaccionan. Pero para eso debes crear personajes tridimensionales, que vayan más allá del tópico y la repetición de roles requetearchivistos.
Calculando la pasta que se han debido gastar para hacer el film, siempre me hago la misma pregunta: ¿no podrían haberse gastado unos cuantos miles de euros más (una bicoca) para pagarle un retiro de dos meses a todo trapo al guionista Alex Garland con el fin de que reflexionara un poco y le diera una pequeña vuelta a tanto tópico? (O para contratar a otro guionista que le ayudara a hacerlo). Pero no, el dinero en el cine, como todo el mundo sabe, es para gastarlo en potentes ordenadores que renderizen 3D a toda máquina, no en guión.






dentro-del-laberinto dijo
Yo ya lo dije en su momento en mi blog justo tras ver esta peli. Guionista que también soy (y seré hasta que muera), y no acabo de comprender cómo hay gente que consigue "colar" historias como esta para la producción de películas con presupuestos que ya quisiéramos en España.
Es decir: amén, hermano.
25 Abril 2007 | 04:28