Extracto de una conversación entre dos jóvenes (que sólo me atrevería a etiquetar como neopunkis, si es que eso existe) escuchada en la cafetería de un tren, y pasada por el tamiz de mi inútil memoria y mi torpísimo diálogo.

- Pos claro que no es tan difícil, joder. Una película la hace cualquiera, ¿tú has visto qué pelis se hacen?

- Sí, sí.

- Se hacen unas pelis de mierda. Yo tengo una historia de la ostia para contar. De la ostia. Sería una peli de la ostia.

- Pues claro que sí. Oye, y tu padre entonces... ¿en qué trabajaba?

- Mira, yo sé escribir. Yo escribo de puta madre. Me lo han dicho. Si quiero me pongo y hago un guión, y sería un guión cojonudo. Así rollo urbano, rollo “7 Vírgenes” pero claro, tiene que estar bien rodado, no esa puta mierda que te dan ganas de cogerlo y…

- Ya te digo, macho.

- ¿Pero qué pasa? ¿Cuál es el problema en este país? Que tú vas a una productora a presentar una idea y te piden que les des referentes de películas iguales que se hayan estrenado antes con éxito, que hayan ganado pasta.

- Joder.

- Quieren repetir éxitos que ya están hechos, ostia, no se atreven con nada nuevo porque tienen miedo. Yo lo que quiero es hacer cosas nuevas, coño, no repetir nada. A lo mejor luego es una puta mierda, vale, pero ahí está…

- Sí, sí…

- ¿Quieres dejar de mirarte en el espejo?

- Me ha salido un grano de la ostia, macho.

- Un grano, joder, ya está, no es para tanto.

- ¿Y tu padre entonces...?

- Es que se hacen pelis muy malas. Alguna excepción hay pero... Los productores no tienen ni puta idea de cine. No son artistas, son empresarios… Bueno, empresarios, tampoco saben mucho de economía ni nada de eso... Vamos, que están ahí para sacar tajada, porque se saca mucha pasta con el cine.

- ¿Sí?

- Mucha pasta. Es prácticamente imposible que una peli pierda dinero. Aunque ha pasado muchas veces.

- ¿Sí?

- Pero será un cinco por ciento de todo lo que se estrena, ya ves. Por eso se hacen tantas pelis malas, porque se saca mucha pasta. Mogollón.

- Pero hay pelis que nadie ve, ¿no?

- Pero sacan pasta. Yo qué sé de dónde... De la taquilla, dvd´s... Y si no, a los dos años viene una televisión, pum, y te la compra.

- Ya... Oye, ¿y tu padre en qué trabaja?

- En el cine.

- ¿Sí?

- Mi padre, por ejemplo, hizo una peli malísima, pero mala de la ostia. Se llamaba “******” Así supuestamente muy de rollito progre, muy de izquierdas, de gente concienciada y eso, pero mentira, era mala de cojones. De cojones. Pero sacó pasta.

- ¿Y él no te puede enchufar?

- Bah, los enchufes al final no sirven para nada… el que es bueno es bueno, y el que no, no.

- Ya, claro…

- Bueno, ¿vamos a ver qué pasa con Rocky? A ver si en ésta se lo cargan de una vez… “¡No siento la piernas!”. Jeje…

- Sí, vamos, anda.