"La relación que se establece entre el periodo de gloria vivido por el drama televisivo actual y el Hollywood clásico es muy sugerente. Ambos modelos tienen sistemas de trabajo no muy diferentes, con estructuras cerradas que producen mucho material con rapidez y de forma similar a una cadena de trabajo. En ambos, el productor es la figura central del proceso, aunque en televisión éste suele ser un guionista que ha demostrado su talento y capacidad para llevar un programa a sus espaldas.

Mientras, en el cine actual muchos guiones son reescritos una y otra vez por diferentes personas para adaptarse a la sensibilidad de nuevos directores o actores que se han sumado al proyecto y que muy a menudo lo abandonan después. En muchas ocasiones esto da lugar a películas muy diferentes a las que se dio el visto bueno en origen con relevantes cambios argumentales y revisiones tras los pases de prueba. [...]

Aunque por su propia naturaleza la televisión es un medio irregular, cuando una serie cuenta con un productor principal de talento que logra reunir a un buen equipo de trabajo, este sistema permite un relato centrado más en las necesidades de la historia que de otro tipo de factores, incluso la puntual interferencia de la cadena de televisión."

Extracto del libro "Prime Time. Las mejores series de TV americanas de C.S.I. a Los Soprano ".Calamar ediciones .