Las prisas

Este domingo leo en el "Diario de Navarra" un artículo en el que se habla del cierre de "Quart", aludiendo a las opiniones al respecto que David Muñoz daba en su blog "Así (no) se hizo", del que repito recomendación repetitivamente, porque me da la gana.
El navarrico artículo me llamó la atención por dos razones: la primera, porque es un ejemplo más de que poco a poco los blogs se van convirtiendo también en fuente de información periodística. En una época en la que los medios de comunicación convencionales hieden a intereses económicos y políticos, el bloguerismo personal y responsable se postula como nuevo referente de la actualidad y la información (ojo, no me incluyo; en este blog el 99% de lo que se ofrece es burda opinión).
Y, en segundo lugar, me gustaron mucho los comentarios de D. Muñoz respecto a sus sentimientos y percepciones acerca de dicho cierre. Como suele suceder, un fracaso aporta mucha más lucidez y clarividencia que un éxito (cuántos locos triunfadores hay por ahí),y la retirada de "Quart" permite al guionista enfrascarse en una serie de razonamientos con los que no puedo dejar de indentificarme, especialmente en lo que a las dificultades de crear un primer capítulo de una serie se refiere.
En este país tan nuestro, muchos de los nuevos proyectos televisivos adolecen de un problema grave: los primeros capítulos son los más flojos. Y en un mercado nervioso, en el que una serie es retirada o removida de la programación al primer aviso de que la audiencia no lo respalda al 100%, éste es un hándicap importante.
Las causas son muchas y variadas pero podríamos resumirlas en el título de este post: LAS PRISAS. Todo el mundo quiere vender, hacer negocio, triunfar. Los guionistas diseñan y escriben los proyectos pensando en venderlos a las productoras y conseguir un buen sueldo, un puesto de productor ejecutivo o, al menos, un pago por escritura del piloto cuanto antes. Las productoras sólo sueñan con colocarlos en las televisiones y empezar a montar equipos y a rodar y a facturar lo antes posible. Y los ejecutivos televisivos ponen todos sus esfuerzos en ilusionar y contentar a sus jefes y asegurarse de que un eventual fracaso no perjudicará sus fulgurantes carreras. ¿Y cuál es el resultado de todo esto? Que nadie se ha acordado del PÚBLICO.
Así, cuando se estrena una nueva serie y se comprueba que los índices de audiencia no acompañan, vienen las prisas, todo el mundo se pone nervioso y empiezan a aflorar las teorías que expliquen la renuencia de los telespectadores: "el protagonista no provoca empatía", "los guiones son aburridos", "las tramas detonan tarde", "la iluminación no invita", "hacen falta más niños", "hacen falta menos niños", "hacen falta más tetitas", "el tono no está bien definido"... Y se reescriben los guiones, y se regraban escenas, y se corta-pega por aquí y por allá, y se organizan reuniones semanales, diarias, horarias, hasta para discutir si los bocatas de la gente de plató deben ser de jamón o de choped (y siempre se decantan por el choped).
Esto pasa porque la industria está aún verde, porque no se han establecido patrones de (pre) producción, porque todo se hace a salto de mata y sin red, porque no se quiere invertir "antes de". Una nueva serie es una apuesta cara, complicada, dificultosa, pero que, de salir bien, reparte beneficios y alegrías a todo el mundo, especialmente a las madres de los guionistas, que pueden fardar en la peluquería. Por eso merece la pena invertir con tiempo, pararse los meses que haga falta en la escritura, en la creación de personajes, definición del tono, desarrollo de un buen mapa de tramas, en la búsqueda de un buen equipo artístico y técnico, en la discusión previa de cada pequeño detalle.
Básicamente, se trata de pararse a hacer preguntas: ¿Es ésta la mejor serie que puedo hacer? ¿A qué público quiero dirigirme? ¿Cómo puedo sacarle más chicha a mis personajes? ¿Son suficientes? ¿Demasiados? ¿Podré recurrir a exteriores? ¿Puedo darle una vuelta a este diálogo? ¿Es mejorable la estructura de esta trama? ¿Qué actores (libres) son los idóneos para estos personajes? ¿Deberíamos favorecer las tramas horizontales, o apostar por capítulos autoconclusivos? ¿Cuánto dinero necesito para rodar 13 capítulos dentro de plazo?
La prueba más flagrante de esta falta de previsión es la prácticamente inexistente costumbre de rodar PILOTOS: es decir, coger y grabarse un capítulo entero antes de iniciar todo el proceso productivo, para comprobar si funcionan los actores, los equipos, los guiones... Muchas veces el piloto se graba del primer capítulo, pero otra opción rentable e inteligente es grabar el tercero o cuarto, de tal forma que se puedan detectar errores globales, a la vez que hay tiempo para modificar y regrabar aquellos momentos que no hayan quedado bien, o incluso el episodio entero.
Una de las pocas series españolas que tuvo su piloto como dios manda fue "Aída". Una vez terminado, se estudió minuciosamente y se decidió cambiar nada menos que a TRES de los protagonistas. El personaje de Mauricio, por ejemplo, fue interpretado inicialmente por Josep María Pou. No se me ocurren muchos actores españoles más solventes y segurolas que él para interpretar cualquier papel. Y, sin embargo, no cuajó, digamos porque era demasiado agresivo para el papel. Y contrataron a otro que funcionó mejor. Así de simple son las cosas cuando se hacen bien.
En "La Familia Mata" nos habría venido de perlas grabar un piloto. Habríamos detectado fallos, habríamos cambiado a algún que otro personaje, habríamos trabajado más las escaletas y las tramas horizontales, y descubierto mucho antes lo dificilísimo que es hacer una comedia pura de 70 minutos (y digo "pura" sólo por distinguirla de dramedias como "Los Hombres de Paco" o "Los Serrano"). Pero no había dinero, claro, y además todo el mundo tenía prisas por empezar y se dejaron de plantear muchas preguntas importantes que nos han brotado más tarde, con las lluvias.
Ahora sufrimos un poco tratando de mejorar a toda hostia cuanto podamos antes de que nos pille el toro de la emisión, con los dedos cruzados y esperando que la audiencia y la cadena tengan paciencia para que podamos darles cada vez más de lo mejor (y pienso sinceramente que los resultados se van notando semana a semana, aunque ya sé que algunos entrarán a insultar y negarme concienzudamente, trollerismo obliga).
Crear series no es fácil y se comprueba día a día. Las presiones son muchas, no hay fórmulas mágicas y el público es a veces incomprensible (sólo diré una palabra para ilustrar esto: "matrimoniadas"). Pero todo sería mucho más fácil si las cadenas y las productoras se dieran cuenta de que se gana más dinero estrenando dos éxitos plausibles que 10 probables fracasos, que merece la pena aumentar la inversión en preproducción y mimar los proyectos en vez de sacarlos a la arena de los leones sin yelmo, ni espada, ni clases de esgrima, ni spray anti-felinos, ni nada de nada, por si suena la flauta y algún valiente vence a la bestia de la audiencia metiéndole el dedo en el ojo de pura chiripa.







bruxana dijo
Hola:))
Otro "piloto" que recuerdo de alta calidad fue el de "Un paso adelante". En 70 minutos, más ó menos, quedaba perfectamente definido quién era quién, que sabía hacer, de dónde había salido... y sin forzar para nada situaciones ni adelantar tramas.
Que una serie "fracase" en Antena3 sólo tiene un culpable: la cadena. Simplemente. No se puede lanzar a bombo y platillo un producto (com en el caso de "Quart", que tengo entendido llevaba como un año rodada) estrenarla en prime tras semanas de promos.... y ponerse nerviosos la segunda semana. No, no se puede. Y si se puede... lo que no es normal es empezar con el baile de días, de horarios, de pongo capítulo y medio, dos capítulos seguidos, dos y medio (eso lo hicieron con "Círculo rojo", otra que tal)... porque el espectador potencial se aburre. Y porque igual quien sí puede seguir una teleserie un martes a las 10 de la noche... no puede hacerlo un lunes a la una de la madrugada, simplemente. Y si, además, se teme que la van a quitar... como que ni lo intenta.
Luego estamos quienes hemos decidido que A3 no nos toma más el pelo... y "pasamos" de intentar ver teleseries de la cadena.
¿Siguen emitiendo "La familia Mata"? ¿Seguirá la próxima semana?
¿Volverá "El internado"? Yo pretendí reengancharme viendo las repeticiones de este verano... y al tercer capítulo (ya a las dos de la mañana, cuando empezó en prime) lo suprimieron sin más...
En fin, así no se puede...
Abrazos:))
17 Octubre 2007 | 01:51 AM