Las escenas que no sirven para nada

Una de las preocupaciones más lógicas y habituales en el trabajo del guionista tiene mucho que ver con la pregunta "¿esto sirve para algo, o lo puedo eliminar?". Pero claro, es una pregunta con mucha trampa, porque para responderla adecuadamente primero habría que reflexionar acerca de lo que, en una historia, significa "servir". ¿"Sirven" para algo las escenas que sólo divierten, que sólo entretienen, que no aportan información, que no hacen avanzar la historia, que no provocan un giro en la trama, que no cuentan nada nuevo que no sepamos?
Uno siempre procura que los conflictos planteados en un guión detonen cuanto antes, sobre todo en la ficción televisiva, ese arte de darle palmetazos en la mano al espectador cada vez que va a coger el mando a distancia. Al buen guionista se le supone preocupado por buscar la acción-reacción en sus escaletas, por ofrecer un relato lineal en el que tramas entrecruzadas y con ganchos constantes atrapen al espectador en su sillón, bien porque necesita saber qué va a pasar a continuación, bien porque le hemos convencido de que lo que va a pasar le va a hacer disfrutar como a un enano.
Y de repente vienen tíos como los de la HBO y te crean series mucho más complejas que todo eso, cinematográficas en el mejor sentido del término, donde los capítulos, las escenas, los personajes, forman parte de un universo sorprendente y desformulizado, de un entramado tan enrevesado como la vida misma, donde a veces parece que no pasa nada, cuando en realidad está pasando todo, donde se toman su tiempo no sólo para presentar a los personajes, sino también para disfrutar con ellos.
La siguiente escena abre el capítulo 3 de la cuarta temporada de "The Wire ", serie inimitable, digna sucesora de "Los Soprano", a la que ahora mismo estoy más enganchado que un huérfano de Bagdad al pegamento. Podéis verla sin miedo a que se os revele nada de la trama, no hay Spoilers, no hay avances en la historia (y disculpen la ausencia de subtítulos, les compenso incluyendo el diálogo final más abajo). Es una escena de apertura de capítulo que no "sirve" excepto para incidir una vez más en la complejidad que rodea a uno de los personajes más interesantes que he visto en mucho tiempo: Omar, un negrata silencioso, asesino de una eficacia casi perfecta, homosexual, intrépido tirador que debe vivir ocultándose, es el hombre más buscado por los traficantes de drogas porque se gana la vida robándoles la mercancía y los dineros a golpe de cañón. Su nombre es ya conocido y respetado en las calles, tanto, que puede permitirse hacer lo que hace aquí... Omar se despierta, comprueba con fastidio que su compañero se ha terminado los cereales, y sale a comprar más, aun a sabiendas de que podría poner en peligro su vida.
¿Sirve para algo esta escena? Sólo para recordarnos, una vez más, quién es Omar, y qué reacciones provoca en los demás, para deleitarnos con el personaje y con la situación expuesta. En nuestro país esta escena nunca se habría rodado, ni en una serie, ni en una película. Entre muchas otras cosas, porque casi no tiene diálogos, pero también porque sale un negro desnudo con una pistola, porque ha dormido con otro tío, porque se deleita fumando, porque no hay acción, porque no "sirve" para nada... Pero claro, es que que estos tipos son unos genios escribiendo y rodando, con ellos sí que puede uno pararse a admirar, por el puro placer de disfrutar, esas escenas que no sirven para nada, y que tantas, tantas veces, son las mejores...
¿No tienen Honey Nut?
OMAR
Ni siquiera quiero esto, viejo.
RENALDO
¿Por qué no?
OMAR
No es lo que tomas, sino de quién lo tomas, ¿me entiendes?
¿Cómo esperas correr con los lobos de noche
cuando pasas el día divirtiéndote con los cachorritos?





ahram dijo
Este tipo de escenas son las que dibujan perfectamente a los personajes.
No me voy a poner pedagógico pero los personajes son lo que hacen mucho más que lo que dicen.
Es más facil rodar un diálogo plano contraplano (ojo, relativamente fácil) y más barato que rodar un tio realizando diversas acciones.
Bah, que es lo de siempre.
21 Diciembre 2007 | 05:49 PM