Adioses, Goyas, Cánones y Esperanzas

Se nos ha terminado el 2007. Y el Pianista nos deja. Y encima nos cierra los comentarios para que no le hagamos halagos o le mentemos a la madre, el cabrito. Pues yo le comienzo una ola bloguera, a ver si alguien me sigue. Tiene el honor de haber creado el primer blog del guionismo español. Tiene el mérito de habernos animado a unos cuantos más a seguir sus pasos. Ha tenido el talento para mantener su identidad oculta durante bastante tiempo (algo en lo que yo no puse demasiados esfuerzos). Ha tenido paciencia infinita para soportar a bastantes bobotontos blogmemeros. Y ha sido casi siempre el más preclaro y certero a la hora de hablar de temas importantes para este oficio (sueldos, sindicatos, cánones, aprendizajes, la revisión de textos, la vida diaria del guionista...).
Un aplauso cerrado, pues, para el Pianista. Seguiremos oyendo hablar de él, sea en su faceta de burdelero, sea en su personalidad pública (que para muchos de ustedes es, paradojicamente, la secreta. Chincha, ¿eh?).
En fin, 2007 se va dejándonos muchas cosas por el camino. El cine patrio no está, quizá, en sus mejores momentos, aunque las cositas malas tienen más que ver con cuestiones empresariales, económicas o políticas que con la falta de talento, que haberlo, haylo. Las nominaciones de los Goya llegaron hace poco. Para mí, se mantiene un cierto tufillo institucional: están un poco los de siempre, mucho rato. Hay algunos nominados que me sobran (mira que me gustó "Bajo las Estrellas", pero ¿Emma Suárez? ¿En ese papel precisamente?). Hay otros que me sorprenden alegremente (Jaime Rosales), otros que, sin haberlos visto, se me repiten un poco demasiado en nominancia ("13 Rosas", "Mataharis").
Y echo mucho de menos a algunos como a Koldo Serra y su magnífica "Bosque de sombras", coescrita con el guionista Jon Sagalá . Es un film de lo más honesto, que ha pasado por nuestras pantallas sin pena ni gloria por culpa de estupideces distribuitivas, pero que me parece una de las mejores películas españolas que he visto en mucho tiempo. Pero claro, si no tienes padrinos, y encima no triunfas, ¿qué mérito de mierda es el de haber hecho un buen trabajo?
Se confirma en el goyismo una tendencia lógica: muchos de los profesionales nominados (actores, guionistas, directores y técnicos), provienen de o trabajan habitualmente en televisión. La convivencia e incluso convergencia audiovisual será cada vez mayor, como siempre predigo. La televisión ya no sólo es la gran escuela de los profesionales de la industria (tampoco hay muchas otras), ya no sólo hay gente a la que no le importa trabajar en el ente catódico, además cada vez hay más profesionales que creen que la televisión puede ser digna, brillante, prometedora.
Terminamos el año con polémicas exacerbadas y tremendistas acerca de los cánones y las sgaeses. El recién acabado Pianista y el Chamberiniense resumen bien la mayoría de mis impresiones, y los debates que promueven representan la tónica general en los discursos, siempre exaltados. Para mí no se trata de "Canon sí" o "Canon no", sino de "Canon cómo". Y ahí lo dejo que no me apetece divagar cuando tan pocas ganas de escuchar hay.
En la tele nuestra ha sido un año extraño, novísimo y emocionante, especialmente la recta final. Conviven y continúan series clásicas (Hospital, Comisario, Cuéntame, Los Pacos...), la mayoría con resultados menores de aquellos a los que estaban acostumbrados, pero con mucha dignidad. Siguen triunfando "Los Serrano" y, sobre todo, "Aída". Y también sobreviven bien otros productos más jóvenes (El Internado, MIR...).
Hay mucha competencia, muchos estrenos que, al contrario que en el 2006 (donde casi todo se hundió), ahora casi todo se ha salvado (Cuestión de sexo, Ulises, Herederos, Desaparecida, LFM...). Hemos tenido honrosas y, pese a todo, dignas excepciones (RIS, QUART...), alguna decepción que todavía puede remontar (Gominolas), y booms inesperados y un poco maléficos (Matrimoniadas).
Lo mejor de todo es la sensación de que empiezan a hacerse cosas distintas, mejorables, pero con buenas intenciones, de que las cadenas tienen un poco más de paciencia, de que se empiezan a preocupar más por las historias y no sólo por los nombres de los actores, de que nuevas productoras prometen tener mucho que decir, de que el público empieza a hacerse más exigente (aunque huye a otras formas de consumir ficción, sobre todo internet y el emuleo) y de que hay cada vez más profesionales (a todos los niveles: actores, técnicos, creativos) comprometidos con su oficio, que ya no sólo piensan en ganarse el sueldo, sino también en crear algo de lo que puedan sentirse un poquitín orgullosos, oyes.
Seguimos con problemas, claro, siempre los habrá. Pero, al menos en el asunto del guionismo, que es lo que a mí más me toca, percibo un cierto optimismo en la basca, incluso una especie de orgullo de gremio. Supongo que la convocatoria de ALMA y las charlas acerca de cómo organizarnos, y de un posible futurible sindicato de guionistas, tienen algo que ver con ello. El caso es que intuyo en muchos colegas de profesión una postura corporal diferente, menos encorvada, menos pesimista. Seguimos quejándonos de todo, por supuesto, nobleza obliga, pero al menos uno oye decir de vez en cuando "pues sí, soy guionista", con una mezcla de orgullo y autoafirmación muy prometedora.
En fin, que deseo a todos lo mejor para el año entrante, y además es que estoy seguro de que llegará (lo mejor), al menos para los que leéis este blog (porque sois todos majos y guapos, menos uno o dos). Y así lo prometo: si el 2008 no es un buen año para los sufridos guionistas, me afeito los huevos. Felices melopeas.






Honey dijo
Qué sea feliz!....Por tus huevos, sobre todo!
Y al Pianista le hago la ola, aunque le haya leído poco todavía. Que no borre el blog, que nunca es tarde para ponerse al día !!.
Un fuerte abrazo!
31 Diciembre 2007 | 05:21