Nuestro Propio Cielo

Días antes de caer en las garras del navidismo y la espiritualidad de tarjeta de crédito, tuve una agradable sesión cortometrajista en la que pude disfrutar de "Nuestro propio cielo", el último cortometraje de mi amigo Roberto Pérez Toledo, un tipo que, ya lo he dicho más de una vez, va a dar mucho que hablar, porque se mete en una habitación con dos actores y una cámara y una buena idea, y va el tío y te cuenta una historia sencilla, bien rodada y que rebosa credibilidad por los bordes de la pantalla. Y encima tiene un blog fantástico. Le tenía pendiente este post.
Además en este caso Roberto rompe su barrera del sonido de la sensiblería que tanto le gusta (él es consciente de ello y lo lleva con dignidad) y se pone cañero en una conversación de pareja que se desfasa cuando una chica desnuda propone a su chico desnudo confesarse mutuamente sus fantasías eróticas más ocultas. Dos buenos y jóvenes actores bien dirigidos llenan el cuadro de matices sutiles, de comedia y de vida. Excelente sobre todo ella, Sofía Valero, que lleva el peso de la historia sin arredrarse ante la dureza de sus líneas. Alejandro Albarracín aguanta bien los embates de su compañera, con pausas bien medidas y muy divertidas.
Cuando terminó el corto (era una sesión de cuatro, de los que "Nuestro propio cielo" era, de lejos, el único que se salvaba), busco a Roberto para hablar con él y darle la enhorabuena por su trabajo, instante que siempre me recuerda al momento de acercarte a la novia para felicitarla tras la boda, y en el que se guarda una abstrusa cola de riguroso orden caótico.
Así que espero a que otros feliciten antes que yo, que nunca he sido hombre de prisas. Y entonces se le acerca a mi amigo un cuarentón enérgico, trajeado, un poco espitoso, que le habla con emoción incontenida. El diálogo que viene a continuación es caprichoso y ha pasado por el túrmix de mi memoria de anélido, pero resume el espíritu de la conversación que pude presenciar:
HOMBRE - ¡Enhorabuena, macho! ¡Me ha encantado tu corto!
ROBERTO - (Tímido como siempre) Muchas gracias.
HOMBRE - De verdad, me ha tocado, yo no entiendo nada de esto, pero me parece de lo mejor que he visto en mucho tiempo.
ROBERTO - Gracias, gracias.
HOMBRE - ¿Y estás haciendo algo ahora?
ROBERTO - Sí, ando preparando una película...
HOMBRE - Genial. De verdad que me ha encantado. Si puedo ayudarte con algo, no sé, para financiarte o así...
ROBERTO - Ah, ¿eres productor?
HOMBRE - No, no, yo soy ajeno a este mundo, pero siempre he tenido inquietudes y creo que podría ayudar.
ROBERTO - Bueno, claro, si financias, pues qué bien...
HOMBRE - Mira, toma mi tarjeta... Ay, espera, que no llevo. ¿Tienes tarjeta?
ROBERTO - No. Te apunto mi mail, si qiueres.
HOMBRE - Sí, toma, gracias.
ROBERTO apunta su mail y se lo da.
ROBERTO - Para cualquier cosa me escribes ahí.
HOMBRE - Muchas gracias. De verdad que no había visto tanta sensibilidad hace mucho tiempo. Porque tú cuentas las verdades, y eso se nota.
ROBERTO - Bueno, se hace lo que se puede...
HOMBRE - Si es que es verdad, siempre somos los tíos los malos, nos echan la culpa de todo, y son ellas las que son unas hijas de puta.
ROBERTO - Eh...
HOMBRE - Que sí, que ellas son todas unas putas cuando quieren, y me parece estupendo que alguien lo diga de una vez, coño.
ROBERTO - ...
HOMBRE - A mí me dejó mi mujer, ¿sabes? A mí y a mis hijos, para irse con otro tío, así por las buenas. Tenemos que hacer un corto de eso.
ROBERTO -Bueno...
HOMBRE - Alguien tiene que hablar de estas cosas. La hija de puta se fue con otro, ¿sabes?
No oigo más conversación. Al rato, ROBERTO y el HOMBRE se despiden. ROBERTO viene a hablar conmigo, con su sonrisa de siempre, pero un poco más forzada.
No se pierdan el corto si se lo encuentran por ahí. Espero que ustedes sí lo entiendan.







zero neuronas dijo
Es lo que tiene esto. Tú escribes algo, pero después la gente que lo ve aplica sus propias vivencias para darle tantas interpretaciones como espectadores. A mí eso me parece genial.
7 Enero 2008 | 01:23 PM