Conviértete en guionista (de cine)

Después del éxito de ventas obtenido por el juego “Conviértete en guionista (de TV)”, hoy ofrezco en exclusiva los fundamentos del nuevo “Conviértete en guionista (de cine)”, con el que tendrán ustedes aseguradas horas y horas de diversión.
Esta vez el juego consiste, básicamente, en escribir un guión de largometraje y conseguir que se ruede y se estrene. Pronto sacaremos una edición internacional del juego (la 2.1), en la que podréis pelearos con ejecutivos de las majors americanas y tiraros a la hija fea de Mel Gibson para conseguir que os produzca vuestro guión. Pero de momento nos centraremos en el mercado español que, por otra parte, tiene suficientes resquicios empresariales, singularidades varias y trampas ocultas como para divertirse mucho más jugando.
1. El guión
Lo primero que debes hacer es escribir un buen guión. Por supuesto, para que la cosa no resulte demasiado fácil (porque sabemos que tú eres un gran guionista), nadie te dará pistas de lo que es un buen guión. Puedes considerar que un buen guión es algo intenso pero contenido, una historia pequeña que hable de los verdaderos problemas de la gente, o bien puedes apostar por un largometraje de acción y/o fantasía que nos deje a todos patidifusos con cantidades ingentes de explosiones, giros impactantes y efectos especiales. ¡Hay tantas posibilidades!
Puedes optar por escribir género o cine "de autor". Si eliges la segunda opción te sentirás bien contigo mismo, podrás decir que eres íntegro, que eres un contador de historias y que comprendes la poesía que hay en los momentos cotidianos. El resto de jugadores podrán darte collejas y llamarte "triste" y no dejarte jugar con la wii. Si escribes género ganarás (presumiblemente) más dinero y ayudarás a enriquecer nuestra industria (o a gente que trabaja en ella, lo que algunos creen que es lo mismo), con lo que acabarás facilitando la posibilidad de que alguien (incluso tú) llegue a rodar más adelante su película más personal. Si optas por ser comercial, posiblemente tu película aburrirá lo mismo, pero siempre podrás decir que al menos la gente ha entendido lo que querías contar (que serán cosas que has copiado de otras películas de género).
Puedes dejar que otros concursantes lean tu guión. Parte de lo divertido del juego es que ellos podrán engañarte para que creas que es un gran guión y no lo reescribas y así ellos puedan escribir uno mejor, ¡ja! También pueden hundirte en la miseria para que te convenzas de que no vales para esto y te retires del juego.
2. La venta
Una vez tengas escrito tu guión tendrás que venderlo. Es la parte del juego que más se parece al monopoly. También se parece a un oficio muy antiguo y a expresiones como "travesía en el desierto", "diáspora" o "ir pa ná es tontería". Tienes varias posibilidades:
- Venderlo a una productora. La mayoría te dirán que ni siquiera reciben guiones. Pero tú puedes insistir. Aquellas a las que se lo mandes ni te responderán, probablemente. Alguna que otra te copiará la idea (aunque es muy posible que esto sea algo que te has montado tú en tu cabeza). ¡Jaja! ¿Quién dijo que fuera un juego fácil?
- Presentarlo a un concurso. No tendrás oportunidades de ganar si es una comedia. No tendrás oportunidades de ganar si es una película violenta y salvaje. No tendrás oportunidades de ganar si es una película demasiado "de género". Pero puedes solventar todas estas dificultades si tienes la tarjeta "conozco a miembros del jurado" o "el resto de participantes caen tan mal que me lo dan a mí por eliminación". Pero ojo, son tarjetas difíciles de conseguir, ¿alguien se ofrece a barajar el mazo?
- Vendérselo a un pariente que tiene mucho dinero para que te la produzca. Para ello tienes que convencerle de que tienes talento, de que va a recuperar el dinero, y de que va a ser una película de la que va a sentirse orgulloso. Aquí es donde el juego entra en el terreno de las grandes mentiras. ¡Uy, qué emoción, esto es mejor que el mus!
3. Las reescrituras
Si consigues pasar a esta tercera fase, oye, ya tienes mucho ganado, ¡no desfallezcas! Una vez que has vendido el guión debes tirar el dado. El número resultante multiplicado por tres será el número de reescrituras que tendrás que hacer de tu guión metiendo cambios estúpidos. Multiplicado por seis, será el número de reuniones estúpidas a las que tendrás que acudir para que te expliquen esos cambios estúpidos.
Las reescrituras deberán contentar a: El productor. La secretaria del productor. La mujer del productor. La amante del productor. El lector de guiones de la productora (esto no es obligatorio). La portera del chófer del productor. El actor protagonista. El director de cásting. El director de la película. Cualquiera de estas personas tiene derecho a veto sobre tu guión: una mala palabra y nunca llegará a rodarse. ¡Uy, uy, uy, peligro!
4. El director
Si tu guión va por buen camino, alguien tendrá que dirigirlo. Puedes hacerlo tú mismo (sobre todo si eres director novel), con lo que podrías llegar a ganar un montón de puntos al final de juego. Pero también puedes conseguir que tu guión se convierta en un truño de película, y además no podrás echarle la culpa de tu fracaso a nadie más (bueno, siempre hay alguien, tranquilo).
Si el guión lo dirige otra persona, ¡prepárate! Deberás estar dispuesto a cambiar la trama, los personajes, las escenas y los diálogos. Vamos, que será otro guión. A partir de este punto ya no podrás decir que es "tu" película". Nadie como un buen director para saber qué es lo que querías contar exactamente. Tú no tienes ni idea. Él además le dará ese toque visual que permitirá que la historia no se entienda, pero quedará todo muy bonito, con suerte.
5. El cásting
¡Esto avanza, chicos! Si has llegado hasta aquí es que eres bueno, o bien has conseguido la carta de "me estoy tirando a la persona correcta". Sea como sea, tiene su mérito, oyes.
El cásting de tu película determinará la calidad de la misma y el éxito que tenga. Son conceptos que no van juntos, no os liéis. Si tenéis la suerte de que una gran estrella (dentro de lo relativo que es eso en nuestro gran país) quiere protagonizar tu peli, estás de suerte. Tendrás que reescribir su papel y cambiar el final de la película porque se ha encaprichado en no morir (o en morir, depende la escuela de interpretación que siga), pero conseguirás llegar muchos puntos para afrontar con solvencia las siguientes fases del juego: distribución, exhibición y crítica.
6. La distribución
¿Creías que lo tenías todo hecho? ¡No! ¡Aún puedes caer en la casilla de las películas rodadas que nunca se estrenaron! Si enfadas al distribuidor (o a su mujer, o a su amante, o a su chiuaua) puede mandarte derechito a la casilla de salida.
También puede ser que te estrenen con dos copias en cines de las afueras, o que el cartel de tu película no tenga nada que ver con el tema de la misma, o que la publiciten menos que las alternativas a la gasolina. ¡Recuerda, el juego no termina hasta el final, no te duermas!
Atento la pista: Haz clic sin parar en la foto de Marchena.
7. Las críticas
Incluso aunque seas ganador en el juego y consigas que tu guión se lleve a la gran pantalla, no olvides que en ese caso estarás a merced de las críticas más despiadadas. Tus amigos, tus padres, tus vecinos, tus amigos de la infancia, tus enemigos, tus compañeros de trabajo, la sección de trompetas de la filarmónica de tu pueblo, la crítica especializada, la crítica bloguera, la crítica de patio, los cineastas, guionistas y demás compañeros de profesión... todos ellos pondrán tu película (bueno, la del director) de vuelta al aire. Tendrán el derecho a mandar a la mierda todo tu trabajo con un par de frases mal paridas tipo "¿y de verdad merecía la pena rodar algo así?" o "éste qué se ha creído".
Y entonces, se preguntarán, ¿cuál es el premio en el juego? Pues vayan ustedes a saber, yo no lo he inventado.





miguel dijo
¿Hay algun guionista novel, del que se rodara una pelicula sin que la dirigiese el mismo?
No parece habitual que un director dirija un guion que no sea suyo... ¿o si?
30 Abril 2008 | 01:17 AM