Y volver, volver...

Permítanme ustedes que me haya regalado, además de las laborales, unas blogovacaciones de un mes sin posteo ni apenas contestaciones a sus siempre agudas inquisiciones. Para ir calentando motores y no empezar a lo loco con polémicas vagas y sin fundamento -que ya habrá tiempo-, me limito a consignarles algunas de las cosas que he aprendido o recordado a lo largo de estas escasísimas cuatro semanas viajeras y caribeñas...
- He comprobado que la enfermedad de Fidel y la toma de poder de Raúl no ha cambiado en nada la vida de los cubanos. Al contrario, cada año que voy parecen más tensos y hastiados. Si bien agradecen algunas de las recientes medidas de "apertura" (la posibilidad, por ejemplo, de tener un móvil o alojarse en un hotel de turistas -siempre que puedan pagárselo, claro-), en realidad se consideran gestos que ya se hacían inevitables y que no ayudan en mucho en lo que respecta a la supervivencia diaria. Mientras una sola buena carrera de taxi no oficial para turistas siga proporcionando el mismo capital que el sueldo de un mes de un arquitecto, médico o periodista, todos los esfuerzos de los cubanos seguirán centrados en el mismo objetivo: acercarse al turisteo y sacarle los dólares (pesos cubanos), en lugar de andar intentando producir bienes o proporcionar servicios que mejoren la vida en la isla. Mal va la cosa así, mal.
- Como cada año, compruebo que muchos de mis alumnos tienen suficiente talento como para escribir grandes comedias. Sólo necesitan aprehender algunos fundamentos básicos -estructurar tramas y escenas, crear personajes con premisas cómicas, escribir con concisión, buscar la comedia en cada parte del proceso...- y, sobre todo, escribir,escribir, escribir...
- No sabía yo que el gran Jan Svankmajer, además de apabullantes -y algo repulsivos- cortos de animación stop-motion, también tenía algún largo como el desasosegante y un poco felliniano "Lunacy", que pude ver en la EICTV. Éste señor es un genio y además, de los que siempre han hecho lo que les ha dado la gana.
- Me he enterado -a estas alturas, fíjense- que uno no puede llegar a mi edad sin haberse leído los "Nueve cuentos" de J. D. Salinger que mi amigo Fran me aconsejó llevarme de lectura de viaje. Qué derroche de talento, oigan. Qué pequeño se siente uno.
- Asímismo, he confirmado con agrado que el libro de entrevistas a Billy Wilder y Joseph Mankiewicz "Billy & Joe" puede releerse sin que deje de resultar apasionante, instructivo y muy divertido en cada una de sus páginas. "Debes recordar los diez mandamientos del director", dice Wilder, "Los ocho primeros mandamientos son: no aburrirás a tu prójimo, el noveno es: No sermonearás. Y el décimo: Nunca harás una película en la que tengas un porcentaje sobre los beneficios, porque nunca ganarás un duro". Si es recuerdan esos diez mandamientos, es imposible equivocarse".
- También he descubierto que andar a caballo es una cosa divertida pero que te destroza el culo y cansa mucho -sobre todo durante cuatro bajo el sol de mediodía-, y eso que parece que el pobre animal es el que se lleva todo el trabajo. ¿Cómo coño lo haría John Wayne para no caminar dolorido durante todo el día? ¿O es que lo disimulaba y de ahí su sempiterno gesto constreñido?
- Conseguí luchar contra la lentitud internetera cubana para poder ver el final de "Los Serrano" del que ya les había hablado algo. A pesar del buen hacer de Resines (este señor es un grande), no me gustó tamaña resolución. Y me asombró que intentaran hacer colar a los chavales como niños con ridículos peinados y pijamitas. Yo, en mi ignorancia, creí que iban a recurrir al montaje, e incluso a la postpo digital, para utilizar imágenes de archivo del primer capítulo. Una pena de final, creo yo. (Y ya saben, como muchos han comentado ya, que a la mayoría de guionistas de la serie tampoco les hacía mucha ilusión).
Y aquí me tienen, en fin, con una ola de calor que hace mucho más divertida la vuelta al cole. Iré actualizando sin excesos y sin prisas, que todos estamos ralentizados. Aprovechen Agosto para ir al cine, que hay aire fresquito.





ahram dijo
Welcome back.
Es bueno saber que hay uno más como yo muriéndose de calor en la capital del infierno estival.
6 Agosto 2008 | 12:08 PM