Johndemol ha publicado una incisiva respuesta en el post "Somos tontos, somos feos, somos malos" que considero que aviva un debate interesante. Así, para llamar la atención sobre él y animar a participar, publico en este nuevo post tanto su comentario como mi respuesta ulterior. Ustedes se lo coman si tienen hambre.

johndemol dijo

perdona pero no entiendo que quieres decir con esto:

"Se quiere recaudar cuanto antes (las cadenas pagan a las productoras a medida que éstas entregan los capítulos grabados) y por lo tanto, los proyectos ya vendidos se crean con prisas, sin paciencia, dedicándole dos meses a un proceso -el de elaboración de la Biblia, creación de personajes, elaboración del cásting y escritura de los primeros capítulos- que debería contar al menos con diez."

los capítulos se crean con prisas porque para poder hacer un producto en precio hay que cumplir el plan de producción y su consiguiente presupuesto. cobrar después de entregar es algo habitual y no por ello se corre más, sobre todo si la productora es grande, y aún así los productores pequeños saben que cobrar es cosa de mucha paciencia (90 DÍAS DESDE la fecha que entregas capítulo, eso sí, definitivo, por lo que el primero que entregas no contará porque seguramente te pedirán cambios).

nuestros jefes, guionistahastiado, tienen muchos defectos, pero uno de ellos no creo que sea que producimos episodios demasiado rápido por cobrar antes, producimos rápido porque tenemos 4 pesetas para producir

el tiempo es el enemigo del presupuesto, y con los presupuestos que tenemos en españa todavía es un milagro que hagamos algún proyecto decente.

otro de tus comentarios que es sobre las tdts y los nuevos canales:

"Esa tendencia cambió un poco con la aparición de "Cuatro" y "La Sexta", aunque todavía vivimos más anclados en el pasado que en el futuro (ambas cadenas, que nacieron con propósitos de "renovar la televisión española", han terminado cayendo indefectiblemente en la repetición de lo ya visto). Hasta que la TDT no entre de verdad en nuestras casas -en lugar de ser, como hasta ahora, una cuchufleta de refritos y reposiciones-, no asistiremos a un verdadero cambio en el medio"

si hacer productos para un target comercial joven, JASP, etc etc, y se hacen cosas como "la tira" en la sexta, apaga y vámonos. por mucho que cuatro y la sexta hagan intentos, como tu dices, más vale que suelen algo más de presupuesto y sean más ambiciosos, porque solo están haciendo KKs. Cuatro debería plantearse ser la HBO española, hacer producciones ambiciosas como "The wire", "generation Kill" o "recount" de HBO (ya sean series o miniseries) y contar cosas que no cuenta nadie, drogas y narcotráfico realista, miniseries evento que toquen de verdad la fibra social como es el tema de irak con generation kill o las trampas de bush para ganar las elecciones con Recount, y no miniseries de folclóricas como Marisol, o sobre asesinatos morbosos como la Wanninkoff

eeuu, se te olvida decir, además tiene más libertad de expresión, y se hacen series incómodas, aquí no se puede hablar de nada, todo está vetado, todo molesta... ¿cómo puede ser que se esté emitiendo Generation Kill este verano en la HBO donde pone claramente a parir la invasión norteamericana en Irak, donde se cuenta que se cargaban a diestro y siniestro a niños y mujeres, y se haga estando Bush aún en el gobierno? intenta contar algo así en este país...

sobre las tdts hay un gran problema, y es que cuanto mayor nivel de audiencia tengan estos canales, menos presupuesto nos van a ofrecer los canales generalistas y más repartida estará la tarta, y por tanto la pasta... no pienses que si las tdts cogen audiencia mayor vamos a poder producir más series, podremos hacer programas de sketches en un croma como mucho porque el presupuesto no dará para más...

El Guionista Hastiado dijo

Gracias por opinar tan profusa y produndamente, estimado johndemol. Estoy de acuerdo con mucho de lo que dices, pero intentaré responder a ciertas cuestiones con la mayor claridad que el calor me permita.

Respecto al primer asunto que tratas, puede que me haya explicado mal. No hablo tanto de que los capítulos se graben muy rápido -ya he dicho, y comparto contigo, que eso es un problema de pasta-, sino a que hay muy poca preproducción, e incluyo en ese palabro todo el proceso de desarrollo de Biblia y personajes, y escritura de capítulos.

No es tan desorbitado pagar a un pequeño grupo de guionistas para que dediquen cinco, seis o siete meses a destripar la idea hasta destilar lo mejor de ella, a reescribir los capítulos de la primera temporada tantas veces como haga falta, y a arreglar con tiempo problemas de estructura de temporada o de producción.

Asimismo, no es tan desorbitado contratar a un pequeño grupo de profesionales para que hagan un estudio pormenorizado de las exigencias y complicaciones de producción, para que busquen actores adecuados al proyecto (no necesariamente famosos: un buen cásting es el que se ajusta al proyecto también económicamente; descubrir talentos es una de las facetas más importantes de un buen director de cásting), o para que contraten con tiempo a aquellos profesionales que mejor vayan a servir al proyecto.

Mi experiencia me dice que, una vez que un proyecto se ha vendido, se intenta reclutar a toda prisa a aquellos profesionales –guionistas, técnicos, directores…- que estén libres, y que quieran apostar por una idea que suele estar muy verde. En esos casos tirar de talonario es una práctica habitual que, a la larga, suele resultar contraproducente para el proyecto –pagar mucho a una persona no siempre asegura que lo vaya a hacer bien.

Mi experiencia me dice también quese improvisa mucho, que se ponen parches, que se regraban capítulos porque la cadena no se los había leído, porque se descubre que un actor no lo hace bien, o porque los guiones escritos a toda prisa –o reescritos mil veces con distintas indicaciones de distintas instancias- no funcionan.

Todo esto sucede porque una vez que se da luz verde a un proyecto, se quiere emitir cuanto antes, tanto por parte de la productora como de la cadena. En una serie de televisión el dinero se gasta sobretodo en la construcción de decorados, en la nómina de los actores, y en la grabación de los capítulos, y todo eso se podría aplazar perfectamente en pro de un proyecto más madurado...

Dices que Cuatro debería aspirar a ser la HBO española. Bueno, me parece un empeño aventurado, pero comparto el deseo de que alguien en este país se lo proponga y lo consiga. Eso sí, creo que haces excesivo hincapié en la necesidad de invertir más dinero para emular la calidad de esos productos. Y digo excesivo hincapié porque, como tú muy bien señalas, ese dinero, de momento, no existe -y habrá menos todavía cuando acontezca la previsiblemente inevitable segmentación de mercado.

¿Cuál es la –posible, hipotética- solución a este problema (cómo hacer más con menos)? A mí sólo se me ocurre una: la apuesta por los contenidos. Esas series de la HBO de las que tanto disfrutamos tienen mucho dinero, sí, pero no todas, y no tanto, y no es ése el motivo principal por las que las vemos. Nos gustan porque nos atrapan personajes e historias. Porque epatan, porque cuentan cosas reales y entretenidas al mismo tiempo. Ahí, en tu defensa de la necesidad de una narración más adulta, sí que aciertas, creo yo.

¿Pero cómo se hace eso, de qué se trata exactamente? Una gran cantidad de los posts de este blog –y de tantos otros guionistas hastiados o no- tienen que ver con esa pregunta. La falta de profesionalidad en el proceso de escritura, la toma de decisiones creativas por parte de personas que no lo son, la sacralización de la publicidad (que sacrifica la necesidad de cortes publicitarios sensatos, que impone dislates promocionales como el product placement en detrimento de la credibilidad del producto…), la banalización del concepto de “autoría”, la incomprensible asunción de una irremediable ficción “de estrellas” antes que “de actores e historias”, la carestía de medios de formación profesionales y accesibles, la incapacidad de los escritores de tomar las decisiones más determinantes del proceso -¿Qué serie se hace? ¿Para quién? ¿Con qué tono?- y, en fin, la rendición del proceso creativo frente a disposiciones económicas –o incluso políticas- perentorias… son aspectos a mejorar que explican, en parte, por qué la nuestra es todavía una ficción televisiva imberbe, con gran potencial, pero que no acaba de hallar su camino para encontrar una forma de narrar de mayor calidad.

De todas formas, y como siempre digo, tampoco creas que vamos tan, tan desencaminados. La ficción española consigue enganchar a millones de personas cada día a pesar de sus decorados cutres, su iluminación hortera y su puesta en escena de baratillo. Algo hay en esas historias que atrapan a la gente frente al televisor.

Dices que EEUU tiene mayor libertad de expresión. En términos generales, no lo creo. Pero sí que es cierto que aquí impera todavía una cierta idea de que no hay que “molestar” a nadie, en gran parte causada por esa obligación de buscar la aceptación de un público heterogéneo. Es otro tabú a desmontar dentro de la profesión.

Y respecto a tu último comentario, estoy de acuerdo con lo que dices sobre la TDT y la fragmentación de la audiencia –y por ende, de la inversión publicitaria-, pero sólo en parte. La experiencia reciente demuestra que la nueva tecnología permite rodar más barato y con resultados más aceptables –especialmente en lo que respecta a la fotografía.

Nuestro reto por lo tanto es –incluso cuando se graben sketchs con croma- atraer al espectador con contenidos interesantes, y eso pasa necesariamente, creo yo, por valorar convenientemente y favorecer la labor de creación de contenidos. ¿Así de simple?