Personalísimas y breves críticas cinematográficas y televisivas

Desasosegante, incómoda y algo cargante, pero honesta y polémica. Siempre me resulta más interesante un film que te provoca algo que uno que te deja indiferente. Me parece afortunado que, aunque sea desde una visión tan personal, alguien indague en las profundidades del Opus Dei, organización que, a pesar de estar firmemente incrustada en nuestra sociedad y en ciertas estrucutras de poder, pasa desapercibida en los medios de comunicación.
El exceso de maniqueísmo me estropea parte de un discurso tan claramente posicionado que pierde fuerza. Buenos actores y muy bien dirigidos, protagonistas y secundarios. Una puesta en escena firme y sin graves fallos. Javier Fesser deja atrás la comedia en un ejercicio difícil del que no sale del todo mal parado. Interesante, más que atrayente.
Happy. Un cuento sobre la felicidad.
Poppy, una joven optimista y vital hasta la exageración, protagoniza esta historia de grandes aciertos momentáneos pero tambaleante estructura. Actores solventes que aportan credibilidad tanto en los momentos cómicos como en los más dramáticos gracias a unos diálogos frescos y posiblemente improvisados en parte, pero que no consiguen levantar un metraje excesivo sin puntos de agarre.
Se abren tramas que quedan perdidas y se echa en falta un conflicto principal que haga actuar a la protagonista. Y, sobre todo, tanto buen rollismo llega a agotar, incluso a repeler. Sólo algunas escenas con el temible profesor de autoescuela (misógino, racista, reprimido) consiguen dar cierto sentido a un largometraje que en ocasiones, más que un cuento sobre la felicidad, parece un tratado sobre el aburrimiento.
Uno de los films más divertidos de los Cohen. Al contario que a algunos amigos, a mí el guión no me convence. Hay muchas coincidencias, elementos mal explicados y demasiados personajes protagonistas.
El gran acierto del film es su cásting y la dirección de actores. Casi todos los gags y los mejores momentos del metraje tienen que ver con el "cómo" más que con el "qué". Las pausas, los titubeos, los modismos y el lenguaje corporal de los protagonistas lo es todo, especialmente en el caso de un enorme Brad Pitt. En estos meses de una cierta sequía cinematográfica, de lo más recomendable de la cartelera.
Una comedia hecha por gente que sabe de comedia. Disparatada, poco creíble, vacía... pero divertida, y de eso se trata. A los que trabajamos en algo relacionado con los actores siempre nos va a hacer gracia que alguien se meta con ellos. Y que los propios actores se rían de sí mismos es un placer inestimable. Curiosamente Ben Stiller -director además de protagonista- brilla poco al lado de un Jack Black siempre con humor grueso pero efectivo, y sobre todo de un Robert Downey Junior con uno de los personajes más divertidos que he visto en una comedia. No es una película imprescindible, pero al menos te hace pasar un buen rato, lo que hoy en día no es moco de pavo.
En nuestro país, el género policíaco televisivo que mejor ha funcionado ha sido el que ha sabido imprimir color local a las tramas y personajes -El Comisario, Los Hombres de Paco- alejándose de estereotipos americanos que, reconozcámolo, tan mal copiamos. "Cazadores de hombres" es una producción honesta, bienintencionada, pero me falla, creo yo, en su intento por parecer "poco española". Aquí tenemos mucho menos presupuesto, peores actores, y menos experiencia, y eso se nota. No hay necesidad de recurrir a complejas persecuciones en aeropuertos que siempre nos quedan mal. Aquí la emoción nos la tienen que dar los personajes, no las peripecias. Y, desgraciadamente, creo que el personaje de Emma Suárez no impacta, no interesa. No sé si es un problema de la actriz, algo desaboría, de esos tediosos flashbacks traumáticos que tanta pereza provocan, o de una realización algo caótica (que se saltaba con alegría el eje). El caso es que, a mí al menos, la serie no me engancha. Demasiado seria, hierática, intensa.
De entre lo más interesante destaco una iluminación lograda -algo horterilla, al estilo de CSI, pero lustrosa- y el descubrimiento de Judith Diakhate, una actriz solvente y muy atractiva (lo que en TV siempre es un punto positivo). Lamento las bajas audiencias, y espero que Antena 3 no la descabalgue de la parrilla irremediablemente, pero comprendo que el público haya mostrado el pulgar hacia abajo.
Valiente y correcta producción que adopta la doble visión narrativa policía-delincuentes de "The Wire" (y ahí acaban las similitudes) llevada a cabo por algunos de los responsables de la meritoria "Desaparecida". Pero así como ésta tenía un conflicto potente que vertebraba la temporada -aunque, al mismo tiempo, lastró la posibilidad de avances narrativos- en "Guante Blanco" me da la sensación de que falta una permisa fundamental que alimente el motor de la acción. Tanto los ladrones como el Inspector Valle que los persigue tienen una personalidad definida y un universo familiar rico, pero no acabamos de saber cuáles son los motivos que les impelen a actuar, ni cuál es la meta última que persiguen (se podría decir que los ladrones roban "porque son ladrones" y el policía les persigue "porque es policía"), aunque doy por hecho que todo esto tendrá un desarrollo posterior.
Quizá lo que menos me atrajo fueron los conflictos familiares introducidos en aras de un público -el de TVE1- al que parecía difícil conquistar simplemente con tramas policíacas. Ojalá la cadena hubiera sido más valiente y hubiera apostado por auténtico género, lo que, sospecho, habría atrapado a mayor número de telespectadores.
De cualquier forma, la serie es de lo más notable que se ha estrenado este año. Está bien escrita, realizada y dirigida. De los actores, fallan sobre todo dos chicas, Ana Risueño y Leticia Dolera, que me rascan mucho. Carlos Hipólito siempre está bien, pero no me encaja mucho en su papel de policía, y es un actor con el que resulta difícil para mucha gente llegar a empatizar.
Siendo egoísta, me gustaría que en futuros episodios las tramas se intrincasen, que los robos fueran más complejos y difíciles -todo les salía excesivamente bien, lo que diluía mucho la tensión- y que los personajes dejen salir sus fantasmas más oscuros. Pero, como de televisión generalista hablamos, me temo que posiblemente mis deseos no se cumplan, y que casi todo el pescado esté ya vendido. Espero equivocarme.
Repito las impresiones que tuve tras ver el capítulo piloto. Una lástima que Javier Cámara y Santi Millán estén tan desprovechados en unos papeles blanditos que no se atreven a provocar de verdad. La serie me resulta el culmen de las medias tintas: la parte de comedia por lo general no me funciona (porque no se juega de verdad a la comedia), y al mismo tiempo provoca que no me crea los momentos más dramáticos (porque tampoco están aprovechados).
Posiblemente no haya nadie más lerdo que yo a la hora de plantear estrategias comerciales, pero no me parece que la mejor forma de intentar rescatar una serie que se hunde sea gastarse una millonada en una actriz como Paz Vega que no levanta las escenas ni con su interpretación (insustancial, incluso vergonzosa por momentos), ni con su físico (al parecer insuficiente, como parece indicar la insistencia de los personajes en verbalizar "lo buena que está" o "que me pone pinocho", o los repetidos paneos verticales para remarcar cada una de sus entradas).
Por desgracia, algunos gags divertidos bien planteados desde guión no me compensan otros momentos vergonzosos, como el patético electrocutamiento del chantajista o la pobrísima estrategia de las gafas que utiliza Javier Cámara para sustentar sus argumentos legales. Supongo que hay algo un poco personal en mis impresiones. La verdad es que no puedo evitar, cada vez que Santi o Cámara abren la boca, tener la sensación de estar viendo una versión empobrecida de "7 Vidas". Ustedes me insultarán, ya lo sé. En fin, una lástima.





martin dijo
Bueno, antes de que se me adelante alguien, procedo:
"qué fácil es criticar y escudarse en eso de "personalísimas", hastiado, pero recordemos que escribes líena a las pepas y los avelinos y los matas" ;P
Y en segundo lugar, prácticamente de acuerdo en todo lo referente a Lex, Guante Blanco, y Camino. La de los Coen no me termina de convencer. La veo flojilla y me echa un poco para atrás las muecas de actores que no hacen muecas.
Besos y amor.
el falso intelectual
21 Octubre 2008 | 01:13 AM