1936. Un grupo de mujeres y niños se agolpan ante la puerta de la casa parroquial de un pueblo del norte de navarra, llamando a gritos. Los falangistas han tomado y el pueblo y las madres ateas quieren que el cura bautice a toda prisa a sus hijos.

Es sólo una de la escenas que se narran en "La Buena Nueva", largometraje que se estrena esta semana, dirigido por Helena Taberna y protagonizado por Unax Ugalde y Bárbara Goenaga, y cuyo pase de prensa he podido disfrutar hoy.

Sé lo que algunos estaréis pensando: "otra peli de la Guerra Civil". Bueno, supongo que hasta ahí vuestro inteligente análisis es correcto, pero por fortuna "La Buena Nueva" es, antes que nada, una buena película. La historia que describe se basa en hechos reales que vivió un joven cura llamado Marino Ayerra (Miguel en el film) que se hizo cargo de la parroquia de Alsasua (Alzania en la película, Leitza en la mayor parte de las localizaciones) justo antes del estallido de la guerra civil.

En "La Buena Nueva", Miguel, interpretado por Unax Ugalde, pelea para evitar el mayor derramamiento de sangre posible, para que el pueblo no se divida definitivamente, para que la Iglesia sea refugio de todos, y no sólo de una mitad. Guerra, religión y amor confluyen en una historia poderosa, con el poso de lo auténtico, bien dirigida y con un esfuerzo de producción más que loable en un país como éste, y más aún tratándose de una producción independiente, pequeña, sacada adelante con el corazón y las tripas. Por una vez se huye del pequeñismo de las habitaciones cerradas y se ven espacios abiertos, paisajes abruptos, multitudes, locomotoras y localizaciones reales, algunas verdaderamente impresionantes (parajes de Guipuzcoa y el Norte de Navarra).

Mención especial para un casting muy acertado. Unax, que empieza las primeras escenas algo titubeante, va ganando en solidez y credibilidad a medida que el metraje avanza, hasta acabar bordando un papel que le mereció el premio a la mejor interpretación del Festival de Valladolid. Le acompaña Bárbara Goenaga, una de las actrices españolas más prometedoras, a quien sigo desde que descubrí su engañosa fragilidad años atrás en "El Grupo" (en la que, curiosamente, también era compañera de reparto de Unax).

Me gusta Willy Toledo, que demuestra de nuevo que es mucho más que un buen actor de comedia (y ser un buen actor de comedia ya es muchísimo). Me llama la atención también la frescura de Maribel Salas (la madre de "Los Santxez", para que ubiquéis), que crea uno de los personajes más auténticos y divertidos del film. Y no se pierdan el breve cameo de Loquillo en un papel de falangista que le sienta como anillo al dedo.

Como soy un quejica sin remedio, por supuesto que también detecto algunos aspectos y detalles que considero mejorables. Creo que la historia sufre algún bajón durante el segundo acto, que yo habría recortado un poco, junto con las dos escenas iniciales, demasiado explicativas. Hay también algunas cuestiones que no quedan del todo claras, como esa familia a la que oculta Miguel (sospecho que ha habido cortes de edición en esa subtrama). Y en ciertos momentos me falta un poco más de emoción, de "carne en el asador", sobre todo en el papel de Margari, cuyo sufrimiento se queda tan adentro, que en algún momento desconcierta. Supongo que es el carácter navarro.

Puede ser que algunos achaquen al film un cierto maniqueísmo del que siempre se acusa a cualquier producción que aborde el tema de la Guerra Civil. Es cierto que Taberna no muestra demasiadas dudas respecto a quiénes son los mayores responsables del sufrimiento de lo habitantes de Alzania, pero también es verdad que hay una intención por comprender las raíces de ese sufrimiento y por buscar las gamas de grises en un conflicto que casi siempre se plantea en blanco y negro. Ian Gibson se dio cuenta de ello cuando leyó el guión.

Por lo general, "La Buena Nueva" me resulta una película peleona, vibrante, entretenida y con un argumento y un reparto que rezuma credibilidad por los cuatro costados. Después de estropicios como el de "Los Girasoles Ciegos", me alegra poder reconciliarme con el cine español. Sin duda alguna -quizá junto con "Gomorra"- el estreno más interesante de la semana.