Fui a ver "Urtain" hace un par de días, la última obra de animalario. Me impresionó Roberto Álamo como protagonista de una historia con mucha chicha para contar... pero que se me quedó en agua de borrajas. "Teatro de actores" en el mal sentido del término. Demasiado espacio a las payasadas y a momentos de lucimiento que -excepto en el caso del protagonista- no lo son. Mucho ritmo, sí, atractiva puesta en escena, también. Pero el libreto, tanto a mí como a mi acompañante -mucho más lista que yo- nos resultó maniqueo, torpón y -lo peor de todo- aburrido.

En una línea teatral mucho más lúdica y menos pretenciosa, regresé al espectáculo del que ya os hablé "The Rocky Horror Picture Show", que vuelve cada viernes en la sala "Ya´sta". Volví a gritar, a bailar, a reírme y a desinhibirme un poco. Una magnífica terapia y una buena propuesta de viernes para invitar -y escandalizar un poco- a quienes visiten la capital.

Tras el espectáculo me dejo llevar hasta una discoteca para cuya inauguración alguien ha conseguido invitaciones. Lo pasamos bien en la zona más tranquila del recinto, y me divierto comprobando los movimientos nómadas, un poco zombis, que realizan distintas tías de maquillaje expresionista tras Hugo Silva y -con un poco menos de entusiasmo- Fernando Tejero, que están compartiéndose con la noche, como buena gente que son.

Paso la resaca frente al televisor. Compruebo con indignación convaleciente cómo los muchachos de Informativos Tele 5 repasan la Actualidad Internacional en un refrito de 2 minutos, y luego invierten tres o cuatro veces más tiempo en un reportaje que habla de los "singles" (¿y por qué leches nos llaman en inglés?). Odio a Piqueras y al nuevo "estilo" informativo que se trajo a la cadena amiga (¿amiga de quién?).

Me alegra descubrir que la entrevista a Cachuli no la ha visto mucha gente (si es que 1.770.000 no son mucha gente, claro). Yo estaba viendo cuerpos bonitos moviéndose al ritmo del "Time Wrap", y seguro que fueron bastantes millones los que consideraron más apetecible cualquier otra actividad que ver al señor de la cintura imposible.

Supongo que la amistad, como el amor, también mueve montañas. A mí me va a mover esta noche al espectáculo "Sensation", al que he sido amablemente invitado, y al que hay que ir vestido de riguroso blanco. Pocos eventos puedo imaginar que me peguen menos. Puede que precisamente por eso me lo llegue a pasar teta. Ya les contaré. Ah, tengo que irme a comprar unas zapatillas blancas, qué pereza, yo quiero ver "Dexter".