Lex cierra

Al parecer la decisión está tomada: Antena 3 no renovará "LEX" la serie de Globomedia protagonizada por Javier Cámara y Santi Millán, dos de mis actores españoles favoritos. Desde aquí envío mi apoyo y conmiseración a todos los currantes que se quedan en la calle, con el frío que hace ahora.
Es una lástima que una serie que contaba con todas las papeletas para ser un éxito, se haya quedado por el camino tan rápidamente. En mi opinión (que muchos pensaréis que me la puedo meter por el culo, ya lo sé) a la serie le faltaba apostar con claridad por un tono, y un poco de valentía a la hora de elegir y desarrollar los conflictos. Para mi gusto, historias demasiado blandas, personajes demasiado buenos para lo que se prometía (una especie de "Shark" a la española). Casi todo, creo yo, son problemas de concepción de serie de los que poco se puede responsabilizar a los guionistas que trabajaron en ella.
Es una lástima, también, porque creo que los últimos capítulos estaban mejorando, que le estaban empezando a encontrar el pulso a los personajes. Especialmente acertada me ha parecido la trama relacionada con la venta del bufete y la obligada sumisión a nuevos jefes, que tanto les hacía sufrir a los protagonistas. Ojalá hubieran tenido tiempo y dinero para tirar más por ese camino en lugar de probar aventuradas (y carisísimas) propuestas castingueras como la de contratar a una sosa Paz Vega que poco ayudó a levantar casi nada, o la vergonzosa profusión de desnudos del último capítulo, esperpénticos espasmos de moribundo.
Pero no pasa nada, amigos, la tele es así, y de todo se aprende. La próxima saldrá mejor.






robsoprano dijo
Tuve la suerte de ver una de las grandes secuencias del último capítulo en un bar. Mientras mi equipo era derrotado en el proyector, toda mi atención la acaparaba una pequeña tele. En ella uno de los personajes se daba una ducha. Una interminable ducha seguida de un interminable secado de cuerpo (mínimo tres planos: pierna, abdomen, pecho.) Y, para terminar, un buen cabeceo de cámara recorriendo al adonis de la toalla a ras de vello y apretados abdominales cuando, por casualidad, llegaba la rubia de grandes pechos.
Mi equipo perdió, pero esa caña disfrutando de lo que parecía el comienzo de una peli porno gay en un bareto de La Coruña, no tiene precio.
Un abrazo.
11 Diciembre 2008 | 01:43 PM