Acabo de terminarme "El entretenimiento en TV: Guión y creación de formatos de humor en España", de Pedro Sangro y Alejandro Salgado, y publicado por Laertes.

El libro es una recopilación de escritos de diferentes profesionales de programas cómicos españoles. No están los Informativos de Telemadrid, una ausencia flagrante, pero sí participan responsables de "La hora chanante", "Caiga Quien Caiga", "Camera Café", Buenafuente", "Homo Zapping" o "El Club de la comedia", entre otros. Nos cuentan cómo es su trabajo diario, cómo surgieron estos productos, y cuál ha sido la evolución de unos formatos que se han tenido que descubrir sobre la marcha.

A diferencia de otros países con una tradición televisiva de muchas décadas (especialmente EEUU y GB), aquí no tenemos apenas padrinos ni referentes propios de los que recoger la siembra. La mayoría de los profesionales que aquí escriben se ha hecho a sí mismos a lo largo de los últimos diez años, han aprendido a base de intuición y de hostias, y han abierto un camino que, por fortuna, ya no tiene vuelta atrás. Mi opinión es que ahora mismo hay mucho nuevo talento intentando hacernos reír desde la parte de atrás de la caja tonta. Quizá este talento esté en parte desaprovechado, tal vez los resultados no estén siempre acordes con el empeño, pero a medida que los sistemas de producción se vayan desencorsetando y se le empiecen a dar a los contenidos la importancia que tienen, llegarán los grandes momentos.

En estas fechas señaladas (están en rojo en el calendario), me atrevo a recomendarles la lectura de éste volumen (un complemento perfecto para mi libro*). Primero, claro, porque unos cuantos de los firmantes son amigos míos. Pero también porque, como siempre digo, ya va siendo hora de que nos demos cuenta de que la Comedia es algo serio, que necesita también de aprendizaje, de erudición, de inteligencia y profesionalidad. Y toda esa gente que se sienta día a día detrás de un teclado intentando sacar adelante líneas y líneas divertidas, exponiéndose a la crítica descarnada del resto de la humanidad, y poniendo su talento al servicio de la carcajada, se merecen nuestra atención, nuestro aplauso y nuestro respeto. Y nuestra risa, por supuesto.

Felices comilonas.

* Número de veces que he sacado a colación mi libro sin venir a cuento: 3 (algo menos de las que todos esperábamos).