Con la crisis y el nuevo reparto de audiencias, las televisiones se están replanteando sus estrategias de producción. En el nuevo año todo el mundo quiere productos baratos que hagan mucho dinero, en lugar de productos muy caros que den muchísimo dinero. Para las cadenas, un recurso aparentemente fácil del que echar mano son los realitys, los programas del corazón, los talk shows y cualquier tipo de programa hecho con cuatro duros, poca inventiva y que explote los atractivos del morbo.

¿Pero qué pasa con la ficción? Sigue siendo (cuando lo es) el producto más exitoso, el formato que hace brillar a las parrillas y que crea imagen de cadena, y nadie quiere prescindir, de momento, de las series de prime time. El problema es que las series cuestan dinero. A veces mucho. Y además el dinero no te asegura el éxito, como se ha visto con producciones dilapidadoras como "Lex", "Cazadores de Hombres" o "Gominolas". Y una serie barata también puede triunfar, y mucho, como han demostrado sin asomo de duda "Aída" o "Camera café".

La pregunta subsiguiente es de cajón: ¿Cómo hacer una serie barata que triunfe? ¿Quién tiene la piedra filosofal de la ficción rentable? Pues no lo sé. Yo tengo algunas ideas al respecto, que pueden ser excesivamente obvias, impropias, interesadas o morrocotudamente erróneas, pero son mías y yo las quiero por igual porque para eso las he criado desde pequeñas. Ustedes ya las conocen, pero se las resumo.

1- Cuida los contenidos. Las páginas del guión son los cimientos que sustentan cualquier película o capítulo. Sin embargo, la inversión en guión no suele superar el 3% del presupuesto de una producción. Aumentar el gasto en desarrollo y escritura no tendría por qué hundir a ninguna productora. Y sin embargo los fallos en guión son los responsables, casi siempre, del éxito o el fracaso de una nueva apuesta. Así que no importa lo mucho o poco que te gastes en otras partidas presupuestarias si no tienes un buen material sobre el que empezar a trabajar.

2- Aumenta los tiempos de preproducción. Muchas producciones se empiezan con prisas y a lo loco. La grabación va a rebufo de un guión escrito a toda prisa. Se regraban escenas o incluso capítulos enteros porque se van descubriendo, sobre la marcha, cosas que no funcionan. Errores de guión, de planficación, de presupuesto... Se empieza a rodar sin tener cerrados a los actores o al equipo, o sin tener construidos los decorados. Aumentar el colchón con la emisión puede servir, entre otras cosas, para grabar varios capítulos a la vez organizando los planes de rodaje de manera más eficaz. Si un exterior aparece unas pocas veces en distintos capítulos, se podrá grabar en un par de días todas esas escenas de distintos episodios, en lugar de salir a grabar en distintas semanas. O lo mismo con un actor episódico. Si tienes tiempo de previsión, podrás conseguir a buen precio ese palacete imprescindible para el quinto capítulo que sólo está disponible unos pocos días al año, en lugar de tener que conformarte con el chalet de una inmobiliaria de lujo remodelado y costeado a precio de oro.

3- Piensa en la producción desde la génesis de la idea. ¿Realmente hace falta que tu serie transcurra en el desierto? ¿Te hacen falta 27 personajes fijos? ¿Hace falta que en la primera escena aparezca una nave espacial de la que baje Bertín Osborne acompañado de fanfarria? ¿No es mejor ajustar ese tipo de cosas a tu presupuesto desde el principio y buscar la manera de contar lo mismo de forma cabal, en lugar de escribir a lo loco y luego intentar solucionar los problemas a trompicones?

4- Haz un buen casting de actores poco conocidos. Telecinco sigue tirando de Coronado porque el tipo fue lo suficientemente listo como para que le hicieran un contrato blindado, por el cual sigue cobrando un dineral haga o no algo para la cadena. Meteduras de pata aparte, está demostradísimo: una cara no hace que una serie triunfe. Ni Coronado, ni Tejero, ni Cámara, ni Pepe Ruiz, ni el Duque... (Tal vez Resines, si me apuran, y está por demostrar). Los actores más famosos (no necesariamente los mejores) dinamitan presupuestos y sólo aseguran cierto interés de los medios de comunicación (que son como burros detrás de zanahoria). Pero una serie bien ideada y con actores solventes, aunque sean desconocidos, brillará por sí misma. Y además en cuanto emita cuatro capítulos, los actores YA serán conocidos.

5- Abarata los costes de grabación. No se trata de pagar menos a los currantes, sino de hacer un estudio del formato y de lo que realmente necesitas. Se puede grabar cámara en mano, se puede grabar con iluminación natural, no pasa nada si algunas escenas tienen grano, o si el vestuario de los actores no es de marca, eso no incide realmente en el resultado. Todavía se pueden aprovechar mucho más las bondades del etalonaje, todavía tan infrautilizado. Se puede contratar a gente joven si hace falta. Tienen más ganas e ilusión, son capaces de adaptarse a otra forma de trabajar, y salen más baratos. Hay un montón de chavales por ahí que con una cámara de HD y cuatro duros consiguen resultados mucho más vistosos que directores de fotografía con diecisiete series en sus currículums (y sí, sé que esta opinión va a ser algo polémica).

6- Contrata a un buen director de producción. Es la persona que diseña el presupuesto, el responsable de exprimir el dinero al máximo. No es ningún secreto que hay directores de producción incompetentes que se han cargado series por dilapidar el dinero. Un buen director de producción tiene que ser creativo con el cash: debe saber mantener contento a su equipo y decidir qué dinero es realmente necesario gastar, y cuál no. A veces le toca el papel de abogado del diablo y tiene que negarles a los guionistas la posibilidad de grabar algún capricho fastuoso. Es su deber.

7- En general, recurre a gente competente. Esto, que parece una perogrullada, no es ninguna tontería. Es bastante más frecuente de lo que nos gustaría ver a gente sin talento en puestos de bastante responsabilidad. Productores, directores, guionistas, realizadores, actores, directores de cásting... Y para evitarlo, cuando se contrata hay que procurar no fiarse de la gente que adula y hace pasillos, o de los que tienen padrinos, no hay que escuchar cotilleos y rumores y pérfidas opiniones en blogs estúpidos como éste. Ni siquiera el currículum es muy definitorio (los hay pésimos con un currículum extensísimo y grandes genios que por desgracia han aterrizado siempre en producciones fallidas). Los únicos que realmente saben si una persona es válida o no para desarrollar una determinada función son aquellos que ha trabajado día a día a su lado. A esos es a quienes hay que preguntar.

8- La comedia es más barata. Sé que parece un argumento corporativista, pero es algo constatado. Comedias como "Aquí no hay quien viva" o "Camera café" han calado en el público a pesar de que los medios técnicos con los que contaban no eran para nada apabullantes. Si te ríes, no te importa que las paredes se muevan cada vez que alguien cierra una puerta. Una serie policíaca, sin embargo, exige un mínimo de calidad visual para que el público se la crea. Y eso es más caro. No digo que en España sólo haya que hacer comedias, pero sería lógico que tuvieran más presencia en los próximos meses.

9- Favorece el trabajo en equipo. La unión hace la fuerza, de la implicación personal del equipo surgen grandes hallazgos y se solucionan muchos marrones. Una producción donde un señor todopoderoso dice "se hace esto por mis cojones y todo el mundo a callar", inevitablemente acabará mal. Esto no quiere decir que no tenga que haber un liderazgo, pero debe estar ahí para escuchar y decidir, no para imponer.

10- Mi opinión personal es que la producción ejecutiva debe estar en manos de alguien que entienda de contenidos. Habitualmente, guionistas. ¿Por qué? Porque de lo que se trata este oficio es de contar historias, y todo lo demás debe estar supeditado a eso. Por suerte, esto es algo que poco a poco va siendo más habitual.

11- Sé radical. Si no tienes la posibilidad de epatar al espectador con grandes fuegos artificiales, localizaciones espectaculares y bandas sonoras épicas, tienes que hacerlo a través de los CONTENIDOS. Y para ello hay que huir de los bostezos. Apuesta desde guión por los giros valientes, por los conflictos potentes, intenta contar aquello que nadie se ha atrevido a contar, sé polémico, audaz, no te autocensures, huye de los arquetipos de personajes "buenos y malos", impacta, rompe y rasga y haz que la gente hable de tu serie. Todo esto, claro, si la cadena te deja. Pero al menos hay que intentarlo.

12- Haz las cosas bien. Producir barato no significa producir mal. Tener menos pasta significa que tienes que ponerle mucho más empeño a todo para que el resultado funcione. No hay que descuidar los ensayos, ni la dirección de actores, ni la reescritura de guiones, ni el cásting de personajes episódicos... Los tres pilares fundamentales son: guión, dirección, interpretación. Pero además hay que tener al equipo contento para evitar que los mejores profesionales se te vayan, y todo tiene que estar enfocado a contar de la mejor manera posible la mejor historia posible con los medios disponibles. En definitiva, hay que hacer lo indecible para intentar sacar oro de la mierda. Y sí, hay que mancharse mucho y revolcarse y pelear.