Leguleyos del cine

(ACTUALIZACIÓN: No se pierdan las reflexiones del Pianista, ni la sensata respuesta de Carlos Molinero desde ALMA, el sindicato de guionistas).
Aquí pueden consultar las novedades de la nueva ley del cine que ha impulsado la nueva ministra. Aún es una información resumida y parcial, pero, como soy un ansioso, aquí les dejo mis primeras opiniones al respecto. Como siempre, personales, irreflexivas, ingobernables.
ASPECTOS POSITIVOS
- La intención de que los guiones subvencionados tengan recorrido una vez escritos, para posibilitar que lleguen a rodarse. Está por ver cuáles van a ser los mecanismos para lograrlo, pero la intención apunta bien. Que sólo se llegaran a rodar un 4% de los guiones subvencionados era una vergüenza. Y no me atrevo a preguntar cuántos se llegaban a ESTRENAR.
- Subencionar TV-movies. En mi opinión, ayudarán a dinamizar la industria y a apostar por otros productos con posibilidades de resultar rentables. El problema es que muchos profesionales del cine que está trabajando en estos proyectos se están viendo obligados a aceptar sueldos mucho menores que los del cine convencional, cuando el trabajo, la dedicación y el talento requerido es exactamente el mismo. Las tv-movies no deben convertirse en una excusa para abaratar nóminas.
- Subvencionar series de animación. Es un sector audiovisual importante y con buenos talentos nacionales pero que sufre más que ningún otro las dificultades económicas implícitas que conlleva su proceso de elaboración. A ver si algún día tenemos, de verdad, unos "Simpson" españoles.
- Transparencia. Aunque no se resolverán de facto los desequilibrios que se pueden producir en la toma de decisiones motivados por intereses, amiguismos o politiqueos, sí se podrá acceder a las actas de las diferentes comisiones de evaluación y comprender cómo se han tomado las decisiones. Al menos te podrás cagar en algo concreto. Algo es algo.
- Conservación. Bien. No es que esto vaya a solucionar ningún grave problema del cine español, pero supongo que era conveniente.
ASPECTOS NEGATIVOS
- ¿12 ayudas en lugar de 34? ¿43.000 euros por ayuda? A ver, no han entendido nada. Lo que hace falta es promocionar la escritura de suficientes guiones como para que haya dónde elegir, para poder contar con un filtro de calidad. Por desgracia, que te den mucho más dinero no asegura, ni de lejos, que vayas a escribir un guión mucho mejor. 24.000 euros (el máximo que se recibía hasta ahora) eran más que suficientes para que un guionista trabaje durante meses en el desarrollo de un largometraje. Con sólo doce ayudas se limita la posibilidad de apoyar al guionista de base, al que sólo tiene su talento para hacerse valer, y acabarán cobrando los de siempre, los que tienen experiencia, una productora detrás y contactos. El aumento a 43.000 euros y la limitación del número de agraciados acerca todavía más estas subvenciones a lo que ya se decía que era antes, UNA PUTA LOTERÍA. A ver si me toca el gordo alguna vez.
- Puntuarán positivamente los alumnos que provengan de una escuela. Bueno, no tengo nada contra las escuelas, pero, de nuevo, empiezan a ponerse filtros que no tienen nada que ver con la calidad o la viabilidad comercial de un proyecto de guión.
- No hay ninguna referencia, de momento, a ningún tipo de acuerdo para asegurar unos mínimos derechos laborales a los profesionales de la industria, ni a guionistas, ni a directores, ni a técnicos. Algo que muchos estábamos esperando. Esperemos a leer la letra pequeña.
- No hay ninguna referencia, por el momento, a una nueva regulación, más clara y eficaz, sobre los derechos de autor. Se siguen sin cobrar derechos por venta de DVD, por ejemplo, y en general continúan sin especificarse por ley los reglamentos para recaudar y repartir esos derechos.
- A pesar de que ha sido un tema comentado anteriormente, de momento no hay mención al apoyo de la industria a nivel internacional. Las películas que viajan al extranjero deberían recibir un impulso institucional, ya que están abriendo mercado, algo que será beneficioso, a la postre, para todos.
- No hay apenas menciones a la televisión. Es cierto que es una ley "de cine", pero se han olvidado de que la mayoría de los nuevos profesionales que hacen largometrajes provienen o conviven con trabajos en televisión. La ficción televisiva es la mejor escuela y la mejor cantera de profesionales, y no estaría de más que las valoraciones curriculares la tuvieran también en cuenta.
- Tampoco hay una intención clara de favorecer la versión original en detrimento del cine extranjero doblado, que tanto daño hace (excepto una mención breve respecto al cine latinoamericano y europeo).
- Y, en la misma linea, se obvia cualquier intento de regular la omnipresencia yanqui en las salas. Sé que es un tema delicado, pero digo yo que se podrán encontrar formas de paliar los abusos de las distribuidoras del tipo "si quieres tener Terminator, me tendrás que proyectar también estas cuatro mierdas".
- ¿La academia de Cine pintará algo alguna vez en todo esto? (Es una pregunta, no una petición).
ASPECTOS QUE NI FU NI FA
- Sistema de puntos. Es una intento de concretar valoraciones a menudo subjetivas, pero tampoco parece que estén muy claras sus ventajas. Valorar la "calidad" y la "originalidad" es, al final, algo igual de subjetivo. Valorar las opciones comerciales es necesario, por supuesto, pero no se explicita si van a empezar a subvencionar el cine de género de una vez (thriller, terror, comedia, infantil, animación), o seguirán insistiendo con el cine social y muy muy serio, que queda tan bien. Soltar pasta a los films con éxito en taquilla o premiados en festivales está muy bien, pero no estaría de más que esos premios y resultados se tuvieran también en cuenta de cara a futuras producciones, evitando que directores o productores anquilosados y olvidados reciban una y otra vez ayudas.
- Las descargas de películas en Internet y el alquiler y venta de DVD computarán por primera vez para las ayudas a la amortización. Me parece bien, pero sólo contabilizarán las descargas "legales", que son muy, muy poquitas. Y encima habrá que esperar a que se homologuen las webs "distribuidoras" y los sistemas de contabilización. Vamos, que esto no va a afectar demasiado.
- Ayudas encadenadas. No acabo de entender bien los entresijos de los cambios en la ley, pero me da la impresión de que, en el fondo, las cosas siguen bastante parecidas a como estaban. Ahora las productoras podrán pedir ayudas por desarrollo de guión, sí, pero eso no asegura de ninguna manera que ese dinero, realmente, vaya a recaer en el guionista que escribe el film.
- Distribución. Los largometrajes y cortometrajes iberoamericanos y europeos que se distribuyan en nuestro país contarán por primera vez con ayudas, al mismo nivel que los títulos europeos. Pues eso, no es que me parezca mal del todo, pero al fin y al cabo, lo lógico sería apoyar al cine español, ¿no?





Nkeer dijo
De los creadores de mentiras y gordas.
LAS 12 PALANCAS DE SINDE
Más pasta para los elegidos.
Próximamente en sus pantallas.
18 Junio 2009 | 02:21 PM