Qué y Por Qué

Paré en un semáforo. Un hombre mayor, barbudo y desastrado pedía dinero a los coches detenidos. Yo tenía la ventanilla bajada. No tuve tiempo de subirla y el hombre se dirigió a mí. "Una moneda, por favor". Le di cincuenta céntimos. Él los aceptó complacido. Abrió una carpeta que llevaba consigo, extrajo un folio y me lo entregó.
Lo que ponía en él lo pueden leer al final de este post, pero les adelanto que era una especie de personal alegato a favor de un mundo mejor. Lo curioso es que él no ofrecía ese relato a cambio de dinero, sino que "premiaba" con él a aquellos que le daban algo. Era un regalo. El regalo de su creación, del producto de su esfuerzo y su tiempo y su prosa.
Antes o después cualquier narrador se topa con dos preguntas sustanciales a nuestro oficio, de las que no es fácil salir bien parado. La primera, la más prosaica y a menudo la más dramática, es averiguar QUÉ se quiere contar. Con frecuencia los guionistas, tan putas todos, podemos permitirnos obviarla porque, sencillamente, escribimos aquello por lo que nos dan un salario.
Pero, cuando nos enfrentamos a un proyecto personal, la cuestión se hace ineludible y difícil. ¿Quiero narrar aspectos de mi vida? ¿Quiero filosofar sobre mi visión del mundo? ¿Quiero entretener? ¿Quiero enseñar? ¿Quiero hablar de lo cotidiano? ¿De los grandes dilemas universales? ¿O de ambas cosas a la vez? Hay comedias y dramas, hay series y películas, hay dramedias, ensayos, documentales, falsos documentales, libretos teatrales, sketches, monólogos, epopeyas, cortometrajes... Hay pelis sobre el amor, sobre el desamor, hay trhillers y musicales y cine social y series chabacanas y series de culto y pornografía y pelis de época y futuristas y de arte y ensayo y de palomitas. Pagafantas y Transformers, Grouchos y Brunos, Neos y Baxters... Son tantas las opciones que resulta difícil de creer que, una y otra vez, alrededor de todo el mundo, creadores de todo pelaje consigan decantarse por una sola opción única y concreta.
Pero la pregunta realmente interesante, abstracta y peliaguda es la de "¿por qué quiero contar algo?". ¿Qué necesidad tenemos de narrar, de poner sobre la mesa nuestra visión del asunto, de compartir un presumible conocimiento vital en forma de ficción? Hay gente cuya necesidad de transmitir es mayor que las de otros, pero está claro que todos la llevamos con nosotros. Todos queremos contar lo que nos pasó anoche con el vecino loco, nos desbordamos de palabras nada más llegar a la oficina por la mañana. Los restaurantes, los bares y las cafeterías no existen porque necesitemos comer, beber café o vomitar sobre la acera. Hacen negocio porque necesitamos reunirnos con otras personas para contarles cosas.
Cuando yo tenía 17 años me daba por escribir relatos. Los fotocopiaba, los encuadernaba y se los vendía a mis amigos por 100 pesetas. Ahora lo recuerdo y me dan ganas de coger el Delorean y hacerme una visita y darme de collejas por toda Iruña, por gilipuertas. Pero en aquel momento fue una decisión fácil, intuitiva y gratificante.
No sé de dónde vino esa absurda necesidad de comunicarme, pero seguramente tiene algo que ver con el deseo que impulsa a ese hombre achaparrado a ofrecer su texto fotocopiado junto a un semáforo. Supongo que, más allá del negocio que pueda hacer con él (que presumo que será muy poco), lo que más le interesa es que la mayor cantidad posible de gente le lea y le comprenda. Así que aquí les transcribo el texto -mayusculado y desortografiado, tal y como venía- y pongo mi granito de arena para que ese señor, aunque sea de manera inconsciente, tenga unos miles de lectores más. Que ustedes le den sólo eso.
DE JEFE DE ESTADO A JEFE DE ESTADO: COMUNICARLO EN TODAS LAS COMUNICACIONES DE LA TIERRA.
SEÑORES JEFES DE ESTADO Y GOBIERNO DE LA TIERRA: JEFES Y JEFAS: NOS REUNIMOS TODOS EN ESTA ESCRITURA PARA SOLUCIONAR LA CRISIS MUNDIAL Y PARAR LA GUERRA Y LA FÁBRICA DE ARMAS ATÓMICAS... TODOS Y TODAS EN EDAD LABORAL Y ALTA MÉDICA TENDRÁN EMPLEO FIJO... TODO EL MUNDO TENDRÁN COBERTURA MÉDICA AL CIÉN POR CIÉN...
YA NO PUEDE HABER POBREZA NI HAMBRE: ¡¡¡TODO ORGANIZADO!!! UN DÍA PODREMOS ESTAR MÁS JUNTOS Y ENSEÑARLES HISTORIAS DE LUCHA UNIVERSAL... EL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID ME DARÁ UNA HABITACIÓN PARA MI SÓLO, COMER A LA CARTA "DENTRO DEL RÉGIMEN DIABÉTICO" Y EVALUAR MI PENSIÓN DE TRESCIÉNTOS EUROS AL MES...
RIO SALUD TERCERA EDAD CAMINO REAL Nº 2. URB. "MOLINO DE LA HOZ" 28230 LAS ROZAS (MADRID)
MADRID, 21/6/2009 D.N.I. 41966703-Y. GUILLERMO EXPÓSITO ACOSTA.





Un pamplonica dijo
Esas preguntas no tienen respuesta, porque en el momento que supiéramos qué y por qué queremos contar cosas, seguramente ya no nos interesaría hacerlo.
20 Julio 2009 | 12:51 AM