La Coctelera

El Guionista Hastiado

"¿Quién necesita a un guionista? Dadme un director competente y un par de actores inteligentes y en 8 semanas os mostraré a los 3 tipos más nerviosos que hayáis visto". Groucho Marx

12 Noviembre 2009

El despacho infinito

Ayer sucedió algo prodigioso. Fui a ver una actuación de Ryuichi Sakamoto. Y fue un gran coñazo. Sé que diciendo esto me arriesgo a ser tildado de paleto, lerdo musical o estúpido, acusaciones que, en diversos aspectos y grados, probablemente sean ciertas. De cualquier forma, estoy convencido de que al menos hubo doscientas personas en ese concierto que pensaron lo mismo que yo pero no se atrevieron a confesarlo en alto (lo que podría significar que, además de lerdo, soy tan idiota como para creer que la mayoría de la gente comparte mis defectos, y que soy más guay que nadie por admitirlos).

No me malinterpreten, soy consciente de lo bárbaro del talento de este señor que ha compuesto tanto y tan bien, y de la maestría que demuestra ante su instrumento. De hecho tuvo algunos momentos sublimes. Entiendo lo que hace y lo admiro, pero otra cosa es que eso sea capaz de mantenerme entretenido, incluso despierto, durante dos horas.

El problema es que cuando uno es un genio y sus conocimientos, su experiencia y su sensibilidad artística están a años luz de las de la gran mayoría del resto de los humanos, resulta difícil seguirle en su búsqueda de lo excelso, sobre todo cuando lo hace interpretando algunos de los temas más obtusos, técnicos y repetitivos de su repertorio, casi todos extraídos de sus últimos discos. Ya saben, esas piezas donde no pasa nada si el pianista se equivoca, porque nadie se da cuenta. Sólo los bises nos dieron un respiro a los menos instruidos, con un poco de melodía que llevarnos al oído en temas tan maravilloso como éste.

El caso es que, tras unos primeros momentos de lógica fascinación en plan "ey, mira qué cosas más raras hace ese japo", llega el aburrimiento, el sopor. Y de pronto uno es consciente de que está atrapado. No puede hablar por móvil, no puede leer, charlar, mirar internet, ir a ver si ha crecido algo nuevo en la nevera, masturbarse, ver la tele ni mucho menos jugar a la play. Tampoco se podía dormir porque las sillas, de plástico duro, eran suficientemente poco confortables. En realidad, era el ambiente perfecto para concentrarse en los propios pensamientos.

Así que, en un acto reflejo, mi cabeza empezó a divagar, que era la única distracción con la que parecía no molestar a nadie. Se me ocurrieron algunos chistes que no vienen al caso sobre el espectáculo y la gente snob que lo estaba (estábamos) viendo. Algunos eran sobre Almodovar que estaba sentado dos filas adelante. Repasé mi agenda para la semana y los recados ineludibles del día siguiente. Recordé que tenía a medio empezar un monólogo, "tengo que ponerme con él en cuanto pueda". Le di una vuelta a algunas de las ideas que ya tenía y poco a poco me fue llegando, de puntillas, la inspiración. Se me ocurrió una manera de hilar el monólogo, y un posible comienzo que sonaba divertido. Empezaron a venirme a la cabeza chistes, giros, párrafos enteros.

Al rato pasé a reestructurar la escaleta de un tratamiento de largometraje que tengo, también a medias (en este oficio siempre se tiene todo a medias, hasta lo que se ha rodado). Encontré solución a ciertos problemas del segundo acto que me tenían atascado desde hace semanas, y le di un giro completo a uno de los personajes, algo que de pronto me abrió nuevas y excitantes posibilidades, algunas de las cuales creo que, unas horas más tarde, todavía me siguen estimulando.

No fue fruto de una ensoñación provocada por la modorra, esta mañana todavía recordaba la mayoría de los asuntos sobre los que pude reflexionar, y los he tecleado de una tacada para que no se pierdan en la cacharrería de óxidos que es mi memoria. Es posible que más adelante descubra que no valen para nada (puede también que ustedes lo hicieran ahora mismo si yo los compartiera), pero ésa es la misma sensación que tengo con el producto de cualquier tiempo de trabajo que pueda acometer en mi casa, frente a mi ordenador, con mi café.

Todo esto ya me había pasado otras veces, en conciertos, obras de teatro, charlas y cenas soporíferas, pero nunca de manera tan prolífica y evidente. Creo que fueron lo 90 minutos más creativos que he tenido en mucho tiempo. No sé, quizá por eso los guionistas somos gente despistada y un poco raruna, porque llevamos nuestro despacho a cuestas, porque la materia prima con la que trabajamos se moldea en la cabeza, y la factoría nunca echa el cierre.

Así que éste es mi consejo de hoy: si tienen problemas con una escaleta, si no encuentran ese personaje necesario para equilibrar un reparto, si tienen trabajo atrasado o buscan nuevas ideas de partida para iniciar un guión, acudan a algún espectáculo que les resulte profundamente aburrido. Puede que la musa se siente a su lado a charlar un rato...

servido por elguionistahastiado 18 comentarios compártelo

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario

elperejil

elperejil dijo

Joder, el Sakamoto te ha resultado tan productivo a ti como las reuniones de vecinos a mí... sólo que lo de Sakamoto dura menos. ;-)

12 Noviembre 2009 | 10:30 PM

Honey

Honey dijo

Si al final van a vender sus discos en las farmacias, como el Apiserum, las vitaminas y no sigo...

Esa es la ventaja de tener imaginación es sumamente portátil, evanescente y caprichosa.

Besotes,

12 Noviembre 2009 | 11:14 PM

Gonzo

Gonzo dijo

Gran título... Me ha encantado lo de gente despistada y el despacho a cuestas... Gran Verdad... Me sé de varias películas de prestigio (alguna de un director manchego) que me han servido para meditar sobre historias propias y la vida en general...

13 Noviembre 2009 | 02:39 AM

eduardoritos

eduardoritos dijo

Me suena, me suena.
A mí esto me pasa en los funerales.

13 Noviembre 2009 | 10:23 AM

Olga

Olga dijo

Me ha gustado mucho este post, Hastiado. Cuenta la esencia del ser guionista. Muy bonito.

13 Noviembre 2009 | 01:19 PM

utopos

utopos dijo

Creo que hay una sutil diferencia entre cultura y ocio, por mucho que nos empeñemos en mezclarlas post-modernistamente. Podrías tener un enfoque más positivo (menos arrogante quizás) y pensar que si hubo alguna musa sentada a tu lado fue porque la trajo el señor Takamoto. Los grandes, en mi opinión, más que entretener, inspiran. Quizás confundiste aburrimiento con inspiración.
Por otro lado, no te lo tomes como una crítica, que ya sabes que pocas veces las hago. Me sigue gustando tanto tu blog como el tercer día. Un abrazo, figura.

13 Noviembre 2009 | 05:42 PM

eduardoritos

eduardoritos dijo

De todos modos, gracias por el post, porque estoy viendo en el tubo los videos del japo, y tiene unas músicas preciosas (supongo que tendrá otras más peñazo, por lo que dices).

13 Noviembre 2009 | 05:51 PM

jojiko

jojiko dijo

Ha sido usted mas duro con este japones que con "fuga de cerebros".... supongo que por algo sera.

13 Noviembre 2009 | 06:39 PM

Pilar

Pilar dijo

¡Genial! Sí, sí, es así.

En un hombro tenías a la musa, y en el otro al diablo del aburrimiento. Y estabas atrapado (je,je)

"Solzhenitsin describe muy bien cómo incluso la situación más degradante puede transformarse en una experiencia de flujo: "A veces, cuando estaba en una columna de desalentados presos, entre los gritos de los guardias con ametralladoras, sentía tal rapidez de ritmos e imágenes que parecía que estaba flotando. (...) En tales momentos me sentía libre y feliz. (...) Algunos presos trataban de escapar lanzándose al alambre de púas. Para mí no había ningún alambre de púas. El recuento de presos seguía sin cambo pero yo realmente estaba lejos, volaba a mucha distancia" (Csiksentmihalyi)

13 Noviembre 2009 | 08:07 PM

Raúl

Raúl dijo

Hace unos meses acudí a un concierto de country. No estaba mal, pero la mitad de las canciones sonaban igual. La cabeza empezó a dar vueltas y terminé pensando en el trabajo (soy redactor en Aragón TV). Se me ocurrió una idea para un reportaje y al final del concierto tenía la estructura cerrada.

El lunes me dijeron que habían cancelado el programa.

13 Noviembre 2009 | 11:43 PM

Er Alberto

Er Alberto dijo

Siento discrepar contigo, hastiado, pero ningún sitio es malo para unas pajillas. Lo que pasa es que hay mucho amateur.

14 Noviembre 2009 | 11:16 AM

Kohonera

Kohonera dijo

"Sakamoto", utopos, no "Takamoto". Lástima que tu ardorosa defensa pierda credibilidad con esta confusión en el nombre. Cualquiera diría que le acabas de conocer. Pero, en fín, cualquier excusa es buena para enmendarle la plana a alguien. Como una confusión en el nombre, sin ir más lejos.

14 Noviembre 2009 | 01:11 PM

Gramán

Gramán dijo

Cualquier día te menten en la cárcel y te hacen un favor y te escribes el Quijote. Es una gran suerte estar condenado a la libertad de tu imaginación. Un abrazo.

14 Noviembre 2009 | 03:32 PM

cristina

cristina dijo

Es curioso porque a mí me sucedió lo mismo y en un concierto de Sakamoto, no el mismo que tú, puesto que no estoy en España, pero cualquiera diría!

El caso es que, a mí por lo general me gusta este señor, pero sus 10 ¿tal vez 20? primeros minutos fueron muy desconcertantos, tanto que de la euforía general de verlo sentado en su piano pasamos a resoplar y mirar los relojes e.. inevitablemente uno desconecto (o conecta en otras cosas).

No sé allí, pero aquí la gente no lo dudó, se levantaron y fueron a mitad del concierto, y eso que era una sala muy pija que no se prestaba.

En fin, habrá que dedicarle unas lineas a Sakamoto cuando menos se lo espere.

17 Noviembre 2009 | 06:02 PM

marc

marc dijo

voy a ponerme pedante.
un error común es juzgar a un artista por uno o dos trabajos. está mal decir que Scorsese solo hace pelis de gánsters, cuando ha hecho mas cosas. Sakamoto ha hecho música de películas, pero también otras cosas.
hay que recordar que Sakamoto empezó su carrera con la Yellow Magic Orchestra. temas como "Behind the Mask" dejan claro el estilo del grupo (http://www.youtube.com/watch?v=7DSue36BpH8&feature=player_embedde...), muy marcado por la electrónica (de echo fue uno de los primeros grupos en usarla y en triunfar a nivel mundial.
después de la desunión del grupo, Sakamoto empezó a interesarse por la música "mas clásica", nunca sin perder de vista cierto barniz moderno. así alternaba grabaciones mas "normales" (sus temas para películas, sus discos solo al piano) con cosas mas "modernas" (sus dúos con Alva Noto o David Sylvan). últimamente, Sakamoto, además a estado interesado en la música ambiental, buscando una profunda ilustración de los ambientes recreados.
así que hay muchos Sakamotos, bastantes mas del "Sakamoto que hace música de películas".
la actual gira es de estilo minimista (como puedan serlos discos como BTTB o el reciente "Playing The Piano"), el hombre y el piano. y poco mas.
"A day in New York" donde Sakamoto se dedica a tocar Bossa Nova (acompañado de Paula y Jaques Morelenbaum; disco que no deja de ser una actuación en vivo de otro disco suyo "Casa");" Chasm" donde se dedica a la música mas "ilustrativa"y "Neo Geo","Heartbeat" o "Smoochy" donde Sakamoto se decanta mas por el estilo pop; son una buena muestra de la cantidad de estilos que interesan al artista.
(por desgracia no todos sus discos pueden encontrarse en el spotify).

perdón por el rollo ;)

18 Noviembre 2009 | 01:10 PM

Amor

Amor dijo

Dios Santo, espero que no me pase lo mismo esta noche a mi.
De todas formas , escribes muy bien, muy buen post.

19 Noviembre 2009 | 01:33 PM

Amor

Amor dijo

Pues no, no me pasó lo mismo, la verdad es que flipé y bastante.

20 Noviembre 2009 | 11:52 AM

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